17.12.09

Películas supuestamente infantiles que conducen a nuestros niños a la progresía y el comunismo

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Escrito por SuperSantiEgo at 9:00 AM enlaces a esta entrada

16.12.09

A veces la Realidad mete miedo

Quizá algunos os acordéis de que en su día hablé de que había que tener cuidado con algunas expresiones, pues podían llevar a equívoco, ya que puede llevar a pensamientos un poco chungos. Así se lo hice saber a Firefox.

Pues nuevamente habrá que dar un pequeño aviso. A ver, queridos amigos de que habéis continuado el invento de IBM: que sí, que vuestra plataforma de desarrollo, Eclipse, es la mar de maja. Pero hay cosas que como que no.

Aparte de que el mismo término "Predica el Eclipse" da un poco de mal rollo, porque suena a Ove Tenebrae, a novela de vampiritos o algo así... Hay que cuidar un poquito las formas y no echarle tantos huevos, ¿no?

-SuperSantiEgo

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Escrito por SuperSantiEgo at 6:04 AM 3 estupefactos enlaces a esta entrada

15.12.09

Camisetas gafapasta para esta Navidad

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Escrito por SuperSantiEgo at 7:00 AM enlaces a esta entrada

14.12.09

Federico el Grande de Prusia y Parmentier: dos formas de entender el mundo

¿Qué tiene que ver uno de los reyes más importantes de la historia de Europa con un agrónomo y nutricionista francés? Pues en principio no demasiado, aunque vivieron por la misma época y los une una curiosa anécdota si uno lo piensa.

Aunque no nos lo parezca, cosas que hoy damos por sentadas en otros tiempos no eran como ahora ni por asomo. Eso se ve muy bien por ejemplo en los hábitos alimenticios, y no deja de ser curioso contemplar cómo era un menú medieval español antes de que llegase de América el tomate, el pimiento y la patata, considerados hoy día parte de la "dieta mediterránea", aunque los griegos y romanos en su vida supieron lo que eran esos productos, si bien llevaban una dieta basada en legumbres, cereales, frutas y aceite de oliva.


Las ahora omnipresentes patatas no fueron bien recibidas en Europa y tardaron bastante en hacerse populares. Tuvieron éxito en Irlanda, donde luego en el s XIX con las malas cosechas provocaron una crisis demográfica y de emigración sin precedentes, y también se ensayaron en Galicia. Pero como os explicará cualquier historiador para el pueblo llano durante esos siglos decir "comer" era lo mismo que decir "pan", de ahí no los sacases, y aunque nos pueda parecer imposible se intentaba hacer pan con cosas de lo más inverosímil y sin importar demasiado el resultado. Se llegaba a intentar hacer pan de patata, que ya es moral, o con harina de habas, que miedo da pensar cómo podía ser eso. Por si fuera poco los tubérculos ya tenían muy mala prensa, se consideraba el colmo de la miseria que alguien tuviese que alimentarse de zanahorias y nabos, e incluso se consideraba algo medio diabólico que saliese nada menos que de dentro de la tierra, donde habitaba el maligno. Vamos, que la patata no tuvo buena prensa en sus dos primeros siglos de historia aunque se sabía de la facilidad de su cultivo y de su calidad como alimento.
En Rusia tardó en entrar e incluso los popes intentaron convencer a Catalina la Grande que no era un buen producto porque "no se decía nada de ella en la Biblia", argumento de peso como se puede ver. En Inglaterra la Society for the Prevention of an Unwholesome Diet intentó hasta el s XIX disuadir a la población de su consumo, la primera edición de la Biblioteca Británica la trataba como un subproducto alimenticio a evitar y para el que no lo sepa uno de los apelativos cariñosos tan abundantes entre los ingleses para referirse a los irlandeses es precisamente "comedores de patatas", como si no se pudiera caer más bajo.

Como sabemos, se produjo en el s XVIII un fenómeno llamado Despotismo Ilustrado, el gobierno de los monarcas a la luz de la Ilustración, que se explica más o menos si uno entiende qué es lo que los padres hacen con sus hijos: "Yo sé qué es lo que te conviene, y lo vas a hacer por las buenas... o de la otra manera que tú y yo sabemos". No en vano Federico el Grande de Prusia es uno de los prototipos del monarca ilustrado: favorezco el arte y la ciencia y me rodeo de sabios, pero que quede claro quién manda y quién sabe por dónde va a ir este país. ¿Qué me dice usted? ¿Que las patatas son buenas? Pues que las cultiven los campesinos pero ya, lo quiero para ayer. Pero su majestad, es que la gente no quiere comer tubérculos sucios sacados de la tierra, como los gusanos, aseguran que no saben a nada, que no se las comen ni los perros y además los muy brutos dicen que son tóxicas porque no es al primer cazurro al que se le ha ocurrido comer las hojas, que le dejan a uno un mal cuerpo... Ah, pues muy bien: les dices a mis súbditos, pero así de buen rollo, ¿eh?, que no se piensen que los estoy obligando ni nada, que van a ir mis soldados preguntando aldea por aldea y que quieren ver quién tiene las patatitas plantadas y quién no, y el que no, pues no es nada personal, pero le van a cortar las orejas y la nariz. Su majestad, ¿no considera usted que es un poco extremo? Considerando lo que pretendo que signifique "prusiano" en los diccionarios de todas las lenguas europeas, sinceramente, creo que no es para tanto.


¿A que ahora os ha quedado bastante más claro lo que es el Despotismo Ilustrado? Por si no lo sabíais, las patatas son ahora toda una religión en Alemania, y luego se extendió su consumo a todo el centro de Europa y Rusia, donde también sienten devoción por ella. Federico el Grande tenía muy claro que a veces "la letra con sangre entra".


Pues un naturista y estudioso de los alimentos francés, Parmentier, tuvo el honor de ser prisionero de Federico el Grande en la Guerra de los Siete Años, donde servía como boticario en el ejército, y como el resto de los prisioneros se jartó a comer patatas porque otra cosa no había. No se sabe si por puro síndrome de Estocolmo o porque lo convencieron las propiedades del producto, se dispuso a impulsar su cultivo y consumo en Francia, donde por lo visto tenía si cabe peor fama. Incapaz de convencer a los campesinos por las buenas y sin el apoyo tan decidido por el producto por parte de Luis XVI, además de que Francia no era Prusia y lo de la Bastilla no estaba demasiado lejos, a Parmentier se le ocurrió emplear la psicología inversa, llegó a la conclusión de que se cazan más moscas con miel que con vinagre y descubrió lo que ahora es algo evidente para la sociología y otras ciencias sociales: la influencia de las élites y el efecto de copia de sus comportamientos en las clases inferiores.


Así que Parmentier no consiguió sólo que el rey probase el producto y considerase que estaba muy rico, sino que se preocupó de inventar recetas sabrosas con las que preparar platos dignos de la nobleza, y organizaba catas entre las clases pudientes, a las que asistieron algunos intelectuales extranjeros de la época, que luego hablaron de las excelencias del producto en sus países. Tanto es así que algunos platos de patatas en la cocina francesa se llaman parmentiers en su honor. No contento con ello, se aseguró de que esas cenas fuesen bien conocidas y comentadas por el pueblo, y los ciudadanos al pasar delante de las plantaciones del académico se las encontraban de día protegidas por guardias que te aconsejaban que no te acercases demasiado, forastero, que las patatas son sólo para los ricos. Por la noche el sibilino Parmentier retiraba a los guardias, que al día siguiente como comprenderéis se preguntaban si su jefe estaba loco, porque obviamente el huerto sufría saqueos todos los días cuando ellos no estaban. Menudo crack, el Parmentier. Freud a su lado, un principiante.


¿Es otro ejemplo de Despotismo Ilustrado? Pues también, pero pensando a la inversa: todo para el pueblo y por el pueblo, pero sin contar con el pueblo, que ellos qué van a saber, pobrecitos. ¿Que no quieres? Pues obligarte no te voy a obligar, pero te voy a disuadir de la manera que sea de que sí que quieres en realidad y no te lo has pensado bien del todo. ¿Que no queréis comer patatas? Pues toma "estrategia Cartman". Algo parecido se veía en una serie de televisión, en la que el dueño de un pub al ver cómo bajaba la clientela decía: "No me va a quedar más remedio que doblar el precio de las copas y poner a un tipo en la entrada que deje pasar sólo a los que le dé la gana sin criterio alguno". En la serie funcionaba, y no me extrañaría que en el mundo real se haya dado algún caso parecido.


Como podéis ver, dos formas de entender el mundo. Si uno lo piensa, tan manipuladora es una como otra, y también se podría reflejar en ella la oposición
1984 / Un mundo feliz.

Aquí tenéis una magnífica charla del TED en la que se habla de la persuasión y sobre todo cómo se usa en publicidad. Cita también la anécdota de cómo Federico el Grande promovió el consumo de patatas, pero le atribuye la misima estrategia que luego hizo Parmentier, lo que no me termina de cuadrar mucho con los prusianos. Hasta donde yo sé, las cosas funcionaron como yo he explicado e incluso he visto fuentes donde se citan los dos casos, así que me queda la duda y a saber si no es todo un leyenda más de la historia.



-SuperSantiEgo

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13.12.09

Eran otros tiempos

Primero escuchemos Be a clown escrita por Cole Porter para la película El pirata (1948):



Veamos ahora Make them laugh, de Nacio Herb Brown y Arthur Freed para Bailando bajo la lluvia (1952):




Casi la misma canción, ambas películas protagonizadas por Gene Kelly para la MGM, y Cole Porter que se tuvo que callar la boquita por la cuenta que le tenía.


Eran otros tiempos, no pasaba nada. Además la secuencia de la primera película se cortó para su exhibición en algunos estados del sur, porque salían negros.


-SuperSantiEgo

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Escrito por SuperSantiEgo at 6:05 AM 8 estupefactos enlaces a esta entrada