Peli: El sicario de Dios
Os diría que cuidadín con los destripes de argumento, pero es que el avance cuenta toda la película, toda:
¿Sus acordáis de cuando hablé de esa gran película llamada Legión?
Grande, muy grande. Pues en ésta repiten director y protagonista. Pero
si aquello era un cagarro, aquesto podría decirse que tiene cierto pase.
No es que anime a verla, y ni mucho menos ayuda lo del jetismo de
haberla hinchado de 2D a 3D, pero en un día tonto se puede hasta ver, si
uno no tiene muchas expectativas.
Lo primero que hay que decir es que el título en español le da cien vueltas al original. Porque los títulos originales, por serlo, no son buenos. De acuerdo que la solución de Todo sobre mi desmadre es tonta y facilona, pero Get him to the Greek era un considerable estupidez, eso sí, muy original. El sacerdote (The Priest) no dice nada, pero El sicario de Dios es un título con gancho y mala baba. Si hubiese estado a la altura de tal título, la película sería enorme. Lástima de haberlo malgastado en esto.
Por estar, está basada en un cómic coreano o manhwa, aunque según parece como suele ser el caso muy ligeramente.
En la película se nos presenta, por medio de un par de minutos de dibujos animados un poco gore, el esquema general de este mundo que, suponemos, es un universo alternativo en el que la raza humana ha luchado desde siempre con una raza de vampiros, que vienen a ser animales y poco más, vagamente antropomorfos y que viven en colmenas gigantescas, como las abejas, con reina y todo. Vamos, que son vampiros de nombre y porque se alimentan de sangre, nada que ver con el mito vampírico original, por lo menos en principio. En este mundo, asolado por la guerra, se ha vencido por fin a esa raza, a la que se mantiene en "reservas". Y a santo de qué, se pregunta uno; sería como mantener un grupo de nazis o tener un trozo de selva en medio de las ciudades con animales peligrosos que se pueden escapar en cualquier moemento. Ya son ganas. El éxito de esa guerra se basó en la iglesia, que presuponemos cristiana porque los sacerdotes llevan cruces, que ha montado un estado teocrático en grandes ciudades así como el mundo desolado del Juez Dredd, con grandes extensiones de desierto, que quedan muy bonitas en los planos generales. Para vencer a los vampiros, contaron con los sacerdotes, algo así como unos curas ninja con grandes poderes y que meten estopa a más y mejor o, como su propia profesión indica, reparten hostias cosa fina.
Es un mundo alternativo que podría dar cierto juego, no sé si en el
manhwa original lo desarrollan bien o no, pero aquí es puramente
circunstancial para la típica historia de rescate luchando contra
monstruos. Para hacer una película que recuerde aunque sea un poco al argumento de Centauros del desierto (The searchers) hay que estar muy jamao. La ambientación también sería cercana al cattlepunk, en el
que todo tiene un cierto toque a película del oeste, desde el vestuario a
la actitud de los pistoleros y el paisaje polvoriento. En un principio puede chocar este tipo de
estética, si uno lo piensa es absurdo, pero igual de absurdo es también
pensar que en los distintos mundos alternativos va a haber de forma
natural un estadio de civilización estéticamente parecido a la Edad
Media europea. Las cosas como son. Si La Torre Oscura es en ese sentido una chorrada, lo es El Señor de los Anillos.
Por lo demás, pues tendremos la típica película de acción, un rescate y hostias de canto. Nada nuevo. Hay un par de combates tipo Matrix, aunque hechos peor que en Matrix, y luego una escena que uno no sabe si tomarla como una gilipollé o como una humorada. Veamos: con la suspensión de la credibilidad puedo llegar a aceptar que como los curas son superninjas, que den saltos tremendos y cosas parecidas, aunque sepa que no hay músculos humanos capaces de semejante proeza, imposible incluso para animales salvajes. Vale, es lo que se llama una hipérbole y se puede aceptar, que esto no es Ibsen precisamente. Ahora bien, que llegue un momento en que la sacerdota Maggie Q lance dos piedros al aire para que el cura prota en su salto los utilice como escalones y se impulse todavía más arriba... mira, vale que es una película, pero ciscarse en la tercera ley de Newton ya me toca la moral.
Sale una moto que va a turbina. Lo primero que uno piensa es: mira, a lo mejor, pero los huevos revueltos y escalfados, eso seguro. Cuando uno ve que la recarga con una placa solar de tamaño de dos folios dice: pos fale. Es uno de esos casos en los que se pregunta en qué estará pensando el guionista. Porque si veo que nunca recarga o reposta la moto ni nada que se le parezca, pues igual no me doy ni cuenta de ello o lo doy por hecho igual que no los veo ir a mear, pero en cuanto se quiere dar una información innecesaria y aún encima se tira uno de la moto, nunca mejor dicho, pues entonces se queda en evidencia.
Por otro lado hay que reconocer que el malo tiene cierto salero cuando dice: "Soy algo que nunca se había visto, algo nuevo", y curiosamente es casi lo mismo que un vampiro clásico. Frase de disparate absoluto y para enmarcar, pero que hasta queda bien, cuando dicen que los vampiros no deberían tener sirvientes, pero que hay gente que se acerca a serlo por propia voluntad, y responde: "Sí, bueno, es que hay gente muy rara". Pues mira, ahí le doy la razón: tié que haber gente pa tó.
Lo primero que hay que decir es que el título en español le da cien vueltas al original. Porque los títulos originales, por serlo, no son buenos. De acuerdo que la solución de Todo sobre mi desmadre es tonta y facilona, pero Get him to the Greek era un considerable estupidez, eso sí, muy original. El sacerdote (The Priest) no dice nada, pero El sicario de Dios es un título con gancho y mala baba. Si hubiese estado a la altura de tal título, la película sería enorme. Lástima de haberlo malgastado en esto.
Por estar, está basada en un cómic coreano o manhwa, aunque según parece como suele ser el caso muy ligeramente.
En la película se nos presenta, por medio de un par de minutos de dibujos animados un poco gore, el esquema general de este mundo que, suponemos, es un universo alternativo en el que la raza humana ha luchado desde siempre con una raza de vampiros, que vienen a ser animales y poco más, vagamente antropomorfos y que viven en colmenas gigantescas, como las abejas, con reina y todo. Vamos, que son vampiros de nombre y porque se alimentan de sangre, nada que ver con el mito vampírico original, por lo menos en principio. En este mundo, asolado por la guerra, se ha vencido por fin a esa raza, a la que se mantiene en "reservas". Y a santo de qué, se pregunta uno; sería como mantener un grupo de nazis o tener un trozo de selva en medio de las ciudades con animales peligrosos que se pueden escapar en cualquier moemento. Ya son ganas. El éxito de esa guerra se basó en la iglesia, que presuponemos cristiana porque los sacerdotes llevan cruces, que ha montado un estado teocrático en grandes ciudades así como el mundo desolado del Juez Dredd, con grandes extensiones de desierto, que quedan muy bonitas en los planos generales. Para vencer a los vampiros, contaron con los sacerdotes, algo así como unos curas ninja con grandes poderes y que meten estopa a más y mejor o, como su propia profesión indica, reparten hostias cosa fina.
![]() |
| ¿Está orando u obrando? |
Por lo demás, pues tendremos la típica película de acción, un rescate y hostias de canto. Nada nuevo. Hay un par de combates tipo Matrix, aunque hechos peor que en Matrix, y luego una escena que uno no sabe si tomarla como una gilipollé o como una humorada. Veamos: con la suspensión de la credibilidad puedo llegar a aceptar que como los curas son superninjas, que den saltos tremendos y cosas parecidas, aunque sepa que no hay músculos humanos capaces de semejante proeza, imposible incluso para animales salvajes. Vale, es lo que se llama una hipérbole y se puede aceptar, que esto no es Ibsen precisamente. Ahora bien, que llegue un momento en que la sacerdota Maggie Q lance dos piedros al aire para que el cura prota en su salto los utilice como escalones y se impulse todavía más arriba... mira, vale que es una película, pero ciscarse en la tercera ley de Newton ya me toca la moral.
Sale una moto que va a turbina. Lo primero que uno piensa es: mira, a lo mejor, pero los huevos revueltos y escalfados, eso seguro. Cuando uno ve que la recarga con una placa solar de tamaño de dos folios dice: pos fale. Es uno de esos casos en los que se pregunta en qué estará pensando el guionista. Porque si veo que nunca recarga o reposta la moto ni nada que se le parezca, pues igual no me doy ni cuenta de ello o lo doy por hecho igual que no los veo ir a mear, pero en cuanto se quiere dar una información innecesaria y aún encima se tira uno de la moto, nunca mejor dicho, pues entonces se queda en evidencia.
Por otro lado hay que reconocer que el malo tiene cierto salero cuando dice: "Soy algo que nunca se había visto, algo nuevo", y curiosamente es casi lo mismo que un vampiro clásico. Frase de disparate absoluto y para enmarcar, pero que hasta queda bien, cuando dicen que los vampiros no deberían tener sirvientes, pero que hay gente que se acerca a serlo por propia voluntad, y responde: "Sí, bueno, es que hay gente muy rara". Pues mira, ahí le doy la razón: tié que haber gente pa tó.
Como veréis por el avance, hay también un claro error de reparto: poner aquí a un tipo que en una serie hace de vampiro. Si es una referencia interna, no me he dado cuenta.
Pues eso: mala del todo no es, pero buena tampoco.
-SuperSantiEgo.
Etiquetas: Películas































