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4.12.11

Película: In Time. Bonny & Clyde se encuentran con el inspector Javert.

La verdad es que se esperaba algo más del guionista de El show de Truman y creador de Gattaca, pero me imagino que, cansado de hacer cosas como la segunda película citada y que sea un fracaso, a veces uno decide, simplemente, hacer un producto más estandarizado y anodino que, quizá, sea más del agrado del público.

Estamos, igual que en Gattaca, ante una fábula distópica. No es necesario, ni mucho menos, buscarle explicación a lo que no lo tiene. Es un futuro o sociedad alternativa distópica establecida, como mínimo desde hace más de cien años, en la que nadie aparenta más de veinticinco años y la única riqueza y unidad monetaria que uno posee es su tiempo de vida, que puede consultar continuamente en su resultón reloj verde del antebrazo. Igual que en Gattaca, el futuro (se supone), no tiene grandes avances tecnológicos, no veremos ni un teléfono móvil, ni nada extraño más allá de los elementos que nos sitúan en ese mundo desconocido. Por un lado se quita de problemas con los grandes decorados o efectos especiales, y por otro le da un aire intemporal que ha hecho que Gattaca, por ejemplo, no haya envejecido ni lo más mínimo.

Como supuesta alegoría de la sociedad anarcocapitalista y de la deshumanización por la posesión del dinero, hasta el punto de que éste se convierte, literalmente, en tiempo de vida, empieza más o menos bien, aunque con el maniqueísmo lógico. El muchacho, un pobre proletario que trabaja en una fábrica poco más que decimonónica, y amigo de Leonard el de The Big Bang Theory, conoce a un ricacho que le cede graciosamente una enorme fortuna antes de permitir que su vida se extinga en una forma de suicidio. Aunque uno intenta poner de su parte y comprender que lo que está viendo es eso, una fantasía y una fábula o parábola, todo es demasiado excesivo en ese mundo que, para causar con nosotros cierta empatía, al menos tenemos que creérnoslo un mínimo, y a mí me cuesta. Eso de que, sólo con tocarse, cada uno pueda vampirizar el tiempo del otro mediando sólo, parece, la fuerza de la voluntad, o la burrada de que no haya tampoco el más mínimo mecanismo de seguridad que evite hacer transferencias cuando le quede a uno menos de una hora de vida es, sencillamente, una sociedad que vive en la chapuza, sin contar que todo el mundo estaría medio loco perdido porque, sencillamente, casi todos viven al día, es decir, ganando el tiempo suficiente para vivir un día más. Eso no hay psique que lo resista.



La película, que nos mantiene de momento interesados mientras nos presenta esa sociedad, cae luego en los tópicos más habituales de los personajes molones. El chico proletario, rico y con la idea de la venganza en la mente, trasladado a los barrios altos donde la gente posee literalmente milenios o eones con los que puede aspirar a vivir una vida de lujos para siempre, sin saber cómo ni por qué aprende de la noche a la mañana cómo comportarse entre los ricos sin que se note demasiado, va a la casino a hacer una jamesbondiada de manual y por supuesto se liga a la hija de uno de los tipos más ricos del planeta. Todo esto hasta que aparece el personaje interpretado por el irlandés Cillian Murphy, un veterano Guardián del Tiempo, una organizaión que ejerce de policía y gestapo de esa sociedad, y que se convertirá en el perseguidor del muchacho huido y su, de momento, rehén, la hija guapísima y riquísima, que al poco se enamora de secuestrado, sufre de Síndrome de Estocolmo, toma conciencia de la injusticia del sistema de los medios de cronoproducción, y con su nuevo churri se dedica a ejercer de Robin Hood, robando tiempo a mansalva en un mundo en el que, parece, las medidas de seguridad son una birria, porque de un salto de guión a otro, algunos bastante forzados, los protagonistas se mueven a su antojo sin que les pase nunca nada. Ya sabéis: aunque seas un don nadie si tu causa es justa ante los ojos de Dios, de repente sabes disparar, hacer persecuciones en coche de alta velocidad, y eres capaz de escapar de policías con decenas de años de experiencia, o te libras de una situación de alto peligro con una coordinación y rapidez de reflejos que ríase usted de un G.I. Joe.

La parte de la película en la que ejercen de Bonny & Clyde es la más floja, y las buenas intenciones del principio se diluyen. De hecho podría haberse convertido en toda una metáfora de la imposibilidad del ser humano para organizarse y crear un Estado justo, pero apenas amaga. El millonario y padre de la muchacha llega a decirlo: les vas a hacer más mal que bien. Y en cierto modo es así: al aumentar la "masa cronomonetaria" de forma tan abrupta, lo único que se consigue en esa sociedad es que la gente abandone su trabajo, una inflación galopante y que, pudiendo como dije antes, vampirizarse de forma tan sencilla, el hombre se convierta todavía más en un lobo para el hombre. Pero eso, se ve poco.

El personaje del guardián del tiempo funciona, pero es lógico, ya que es un personaje sacado de otra obra bien conocida: Los miserables, de Victor Hugo. Es nada menos que Javert, el rigorista de la ley que persigue a su presa de forma denodada no por odio, sino porque su única creencia es el statu quo que da sentido a su vida. Se da a entender, en cierto modo, que con su autoridad podrían incluso procesar a esos multimillonarios. Tanto es su encono, que terminará siendo su perdición, en un giro de guión bastante abstruso que no sólo se ve venir, sino que además da un poco de vergüenza ajena cuando llega. Cuando tu causa es justa ante los ojos de Dios no sólo te conviertes de repente en un agente secreto, sino que además Él ciega a tus enemigos por poderosos que éstos sean, parece.


En general, una película bastante floja. Como última curiosidad, sólo diré que levantándonos de las butacas del cine y empezando a comentar algunas cosas de la película los tres coincidimos en lo curioso que la protagonista, en todo momento y a lo largo de todas las persecuciones, luzca siempre unos preciosos tacones, para presumir hay que sufrir y eso, y que saliendo ya por el vomitorio oímos lo mismo de otros espectadores. Mal asunto cuando uno se da cuenta incluso de esos detalles.

-SuperSantiEgo

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Escrito por SuperSantiEgo at 1:54 PM

5 Comentarios:

Blogger Ozanu dijo...

Pues es una lástima, porque esos dos precedentes en la carrera de este hombre hacen que uno espere todo lo contrario. Sólo por el trailer, ya me ha parecido raro que el currito tuviera el suficiente entrenamiento militar para enfrentarse a la poli.

4 de diciembre de 2011 20:13  
Blogger Miguel Baquero dijo...

Leí el argumento en una revista y me pareción muy interesante comom metafora de nuestra sociedad en que la juventud es el valor supremo... pero luego, claro, esa magnífica idea hay que llevarla a la práctica

5 de diciembre de 2011 09:25  
Anonymous jmongil dijo...

En cuanto a lo de vivir al día y de que no hay psique que pueda resistir ese estress... no sé, vete a saber.
En por ejemplo África mucha gente se levanta por las mañanas sin saber si tendrá algo para cenar.
Cierto que nadie se muere de hambre de un día para otro, pero al margen de esas terribles miserias, no parece que tengan consecuencias psicológicas serias. La mente humana parece bastante resistente.

Ahora bien, un régimen político en el que la mayor parte de la población llega a los 25 años y se ve abocado a tirar con un capital de un año de vida (deudas aparte), tiene que propiciar movimientos políticos revolucionarios.

5 de diciembre de 2011 13:00  
Blogger SuperSantiEgo dijo...

Ya. Son todas esas cosas que no te explican. Ni psicológica ni sociológicamente tiene demasiado sentido, y la película no consigue engañarte de forma convincente para que no te sigas haciendo esas dudas.

Como tú dices, si un día no comes sabes que como sigas así te mueres, pero puedes moverte, intentar algo. Esta peña, tal como se ve con la madre del prota, a la mínima se encuentra con un contador que está a punto de ponerse a 0. Un par de veces, bueno, pero así una vez tras otra, creo que estarían todos desquiciados, por decir poco. Menudo estrés.

5 de diciembre de 2011 13:13  
Blogger Necio Hutopo dijo...

Ya está... Otra que si veo, la veré en Cuevana o algo así...

7 de diciembre de 2011 20:48  

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