Pasión por los libros chungos
Como saben bien los que me conocen, siento una desaforada pasión por los libros que poseen un cierto grado de chunguez o sordidez. Son libros especiales. Luego hay libros que son... curiosos, que en cierta manera son sórdidos pero que lo tienen asumido y nacen con ese objetivo.
Aquí tenéis, por ejemplo, mi copia del Evangelio del MVE:

Y éste es el libro que un amigo mío se va a comprar en breve:

O este otro:
Están bien, pero no deja de ser una sordidez impostada. Luego está la sordidez auténtica.
Ligeramente sórdido es entrar en una librería de viejo y empezar a buscar no joyas bibliográficas, sino lo más extraño o insólito que se encuentre, que además suele estar siempre a bastante buen precio. Por ejemplo nos podemos encontrar cosas que además de su puntito sórdido pueden tener un cierto interés literario, como una selección de relatos vietnamitas publicada en Cuba en 1978:
Sin embargo hay que reconocer que este otro me sedujo casi por completo por su portada:
Luego ya con calma y cuando lo miré una vez comprado me di cuenta de mi error, sobre todo al ver las láminas interiores. No es que el libro no sea sórdido, sino que ya lo tengo. El de la colorida portada es la versión en rústica y tamaño bolsillo, editada en 1976 en México, mientras que yo ya tenía la edición en lujo editada en España en 1982, adquirida de una manera realmente sórdida en 1983, que lo recuerdo como si fuera hoy. Apenas después de haber bajado del tren en la estación de La Coruña acercósenos a mi madre y a mí un tipo de pinta un tanto curiosa que en efecto era un Hare Krisna, y mi madre, no se sabe muy bien por qué ni alcanzo a entenderlo todavía hoy, le compró el libro que nos ofrecía, que la verdad está muy bien encuadernado y tiene buen papel. Yo creo que debió darle pena, porque parecía como medio desnutrido, el pobre, que a saber si en la granja comuna de Guadalajara no los dejaban comer más que hierba. Comprar un libro a un Hare Krisna en una estación de tren tiene su detalle sórdido que lo convierte en una deliciosa anécdota familiar. La factura que refleja el precio de venta todavía está dentro del libro.



Es un libro un tanto sórdido, pero es de agradable lectura porque no deja de ser mitología hindú desmadrada y pasadísima de vueltas, como el Ramayana o similares, así que tiene su gracia leer lo de niños que sostienen montañas y salvajadas sin cuento. Es un poco como leer El Silmarillion.
Pero hablemos de libros sórdidos de verdad, aún a riesgo de que definitivamente borréis el rss de este blog. Por ejemplo, de una colección de ensayos y relatos de nuestro admirado Muamar el Gadaffi:
Reconozco que hay que tener el paladar entrenado, pero es una verdadera delicia.
"How cruel people can ben when they rise up together, a crushing flood that has no mercy for anything in its path. Such a collectivity neither hears one's cry for help nor offers aid to anyone in need."
Y por último, esta joyita:
Tercera edición de 1956, editado en Bilbao por Descleé de Brouwer, obviamente con su correspondiente Nihil obstat.



Sólo voy a poner un párrafo, pero todo el libro es asina:
"Si realizas tu misión de mujer, en el matrimonio -y es el camino de la mayoría- tendrás primero la responsabilidad de alegrar al hombre que te haya dado su fe. Encontrará en ti y en el cálido hogar que tú le crees, su alegría, su reposo, su paz. Pero tú deberás dejarle libertad de acción fuera, como un árbol que extiende a lo lejos su ramaje y su fuerza. Tiene su obra que realizar. No sientas nunca celos del oficio o de la profesión y aun de algunas expansiones de tu marido."
Sencillamente imprescindible.
Aquí tenéis, por ejemplo, mi copia del Evangelio del MVE:
Y éste es el libro que un amigo mío se va a comprar en breve:

O este otro:
Están bien, pero no deja de ser una sordidez impostada. Luego está la sordidez auténtica.Ligeramente sórdido es entrar en una librería de viejo y empezar a buscar no joyas bibliográficas, sino lo más extraño o insólito que se encuentre, que además suele estar siempre a bastante buen precio. Por ejemplo nos podemos encontrar cosas que además de su puntito sórdido pueden tener un cierto interés literario, como una selección de relatos vietnamitas publicada en Cuba en 1978:
Es un libro un tanto sórdido, pero es de agradable lectura porque no deja de ser mitología hindú desmadrada y pasadísima de vueltas, como el Ramayana o similares, así que tiene su gracia leer lo de niños que sostienen montañas y salvajadas sin cuento. Es un poco como leer El Silmarillion.
Pero hablemos de libros sórdidos de verdad, aún a riesgo de que definitivamente borréis el rss de este blog. Por ejemplo, de una colección de ensayos y relatos de nuestro admirado Muamar el Gadaffi:
"How cruel people can ben when they rise up together, a crushing flood that has no mercy for anything in its path. Such a collectivity neither hears one's cry for help nor offers aid to anyone in need."
Y por último, esta joyita:
Sólo voy a poner un párrafo, pero todo el libro es asina:
"Si realizas tu misión de mujer, en el matrimonio -y es el camino de la mayoría- tendrás primero la responsabilidad de alegrar al hombre que te haya dado su fe. Encontrará en ti y en el cálido hogar que tú le crees, su alegría, su reposo, su paz. Pero tú deberás dejarle libertad de acción fuera, como un árbol que extiende a lo lejos su ramaje y su fuerza. Tiene su obra que realizar. No sientas nunca celos del oficio o de la profesión y aun de algunas expansiones de tu marido."
Sencillamente imprescindible.
-SuperSantiEgo
Etiquetas: Crtiquilla literaria, Lo Estupefaciente

































