Monopoemas, unidades poéticas monosemánticas o poética cuántica discreta
Ah, la poesía. ¿Cómo no amarla? Vivo poyeya.
La poesía no tiene buen predicamento, corren malos tiempos para la lírica y poeta rima con profeta y proxeneta. ¿Por qué? Porque la poesía no se adapta a los nuevos tiempos. Debe haber, también, una nueva forma de poesía. Todo va a cambiar.
Desde este blog, observatorio de nuevas tendencias culturales, proponemos la asunción de dejar de echarle vino al porrón y ponernos a construir una nueva poesía acorde con los disonantes tiempos que vivimos: el monopoema compuesto por una unidad poética monosemántica, o dicho en palabras más accesibles y menos técnicas, la poética cuántica discreta. Reducir la poemática a sus quanta, a su unidad mínima de significación aprehensible como hecho elemental y atómico.
Vivimos en un tiempo en el que básicamente no se sabe leer poesía. El lector medio intenta leer a Neruda como si fuera una novela de Ken Follet y pasa lo que pasa. El monopoema puede ayudar a capturar ese espíritu poético perdido, ya que en esa unidad semántica única se concentra todo el sentido de esa unidad, depositaria de generaciones de expresiones y experiencia. Al aprehender el espíritu lector ese sentido en ausencia de cualquier otro, el sentido se manifiesta en toda su intensidad por medio de la introyección que realiza el propio lector, que, por decirlo en términos stanislavskianos, aporta sus propias vivencias y emociones a la compresión del quantum poético que el poeta le ofrece.
Pongamos un ejemplo sencillo:
Como se ve es un monopoema equilibrado, denso y con mucha fuerza a la vez, pero sin abandonarse a la sensiblería y con un cierto grado de deliberada ligereza. Se lee de un simple vistazo, y sus consecutivas lecturas ofrecen una rima interna muy conseguida que provoca la introspección del lector, que aporta y evoca el sentimiento de soledad de forma mucho más intensa y eficiente que otros trabajos mucho más sencillos como La balada de la cárcel de Riding. Claro, con tantas palabras y versos, cualquiera. Lo realmente meritorio es depurar el sentimiento hasta dejarlo en su unidad mínima de significación, libre de todo ropaje accesorio que distraiga del tema prinicipal. El quantum poético, la unidad discreta y mínima de significación, es mucho más intensa desde todos lo puntos de vista imaginables.
Por supuesto, esto no es una habilidad que se pueda adquirir de un día para otro, ni siquiera habiendo sido practicante de formas arcaicas de poesía. La investigación de cada monopoema, poema discreto o cuántico, conlleva un duro esfuerzo y sufrimiento hasta conseguir el resultado adecuado. Probablemente mucho advenedizo quiera presentarse como un monopoeta prolífico y producir varios en un día, pero precisamente para eso está la crítica, para discernir entre lo que no es sino puro exhibicionismo y artificio, y una obra realmente coherente, definitiva y perdurable en el tiempo y en el corazón de las futuras generaciones.
La poesía no tiene buen predicamento, corren malos tiempos para la lírica y poeta rima con profeta y proxeneta. ¿Por qué? Porque la poesía no se adapta a los nuevos tiempos. Debe haber, también, una nueva forma de poesía. Todo va a cambiar.
Desde este blog, observatorio de nuevas tendencias culturales, proponemos la asunción de dejar de echarle vino al porrón y ponernos a construir una nueva poesía acorde con los disonantes tiempos que vivimos: el monopoema compuesto por una unidad poética monosemántica, o dicho en palabras más accesibles y menos técnicas, la poética cuántica discreta. Reducir la poemática a sus quanta, a su unidad mínima de significación aprehensible como hecho elemental y atómico.
Vivimos en un tiempo en el que básicamente no se sabe leer poesía. El lector medio intenta leer a Neruda como si fuera una novela de Ken Follet y pasa lo que pasa. El monopoema puede ayudar a capturar ese espíritu poético perdido, ya que en esa unidad semántica única se concentra todo el sentido de esa unidad, depositaria de generaciones de expresiones y experiencia. Al aprehender el espíritu lector ese sentido en ausencia de cualquier otro, el sentido se manifiesta en toda su intensidad por medio de la introyección que realiza el propio lector, que, por decirlo en términos stanislavskianos, aporta sus propias vivencias y emociones a la compresión del quantum poético que el poeta le ofrece.
Pongamos un ejemplo sencillo:
SOLEDAD
Como se ve es un monopoema equilibrado, denso y con mucha fuerza a la vez, pero sin abandonarse a la sensiblería y con un cierto grado de deliberada ligereza. Se lee de un simple vistazo, y sus consecutivas lecturas ofrecen una rima interna muy conseguida que provoca la introspección del lector, que aporta y evoca el sentimiento de soledad de forma mucho más intensa y eficiente que otros trabajos mucho más sencillos como La balada de la cárcel de Riding. Claro, con tantas palabras y versos, cualquiera. Lo realmente meritorio es depurar el sentimiento hasta dejarlo en su unidad mínima de significación, libre de todo ropaje accesorio que distraiga del tema prinicipal. El quantum poético, la unidad discreta y mínima de significación, es mucho más intensa desde todos lo puntos de vista imaginables.
Por supuesto, esto no es una habilidad que se pueda adquirir de un día para otro, ni siquiera habiendo sido practicante de formas arcaicas de poesía. La investigación de cada monopoema, poema discreto o cuántico, conlleva un duro esfuerzo y sufrimiento hasta conseguir el resultado adecuado. Probablemente mucho advenedizo quiera presentarse como un monopoeta prolífico y producir varios en un día, pero precisamente para eso está la crítica, para discernir entre lo que no es sino puro exhibicionismo y artificio, y una obra realmente coherente, definitiva y perdurable en el tiempo y en el corazón de las futuras generaciones.
-SuperSantiEgo
Etiquetas: Autobombo_literario, Crtiquilla literaria, Lo Estupefaciente



























14 Comentarios:
Si te sentías solo podías haberlo dicho, en vez de inventarte toda esa extraña teoría ;-)
¿Solo? No, el monopoema es una reflexión sobre el concepto mismo de la soledad, pero yo creo que en ninguna parte eso conlleva ver la soledad como algo malo.
Vuelve a leerlo, a ver si ahora captas más matices.
Me he visto en la imperiosa necesidad de responder a este bien logrado ensayo con un monopoema, con el cual espero expresar de una manera sintética pero sentida mi admiración y respeto al conspicuo autor de esta bitácora.
He aquí la unidad poética monosemántica sobre la cual he reflexionado durante algunas horas:
GENIAL
Es un bello monopoema. Se nota que llevas tiempo trabajando en él y que has meditado sobre el asunto.
Es a la poesía lo que la lata de mierda de artista fue a la escultura:
unas cuantas expresiones aleatorias en francés.
HORTOFRUTÍCOLA
Tanta belleza me... me... ¿cómo expresarlo?... me copa.
Falso, la poesía llevada a los tiempos que corren sería algo como: sldd :(
Ahí va mi monopoema:
.
Ajo
Por supuesto que sí. La poesía picante tiene un gran futuro monopoético.
Me parece una buenísima forma de rescatar la poesía, además de que la cuentes de forma muy divertida. Pero no es nada fácil. Yo he intentado seguir tu estela y no se me ocurre nada, no me viene la inspiración... Quizás mañana
Persevera. Al final seguro que se te ocurrirá algo.
A mí me pasa como a Miguel, este tipo de arte está por encima de mis capacidades. Una vez intenté hacer un haiku de esos y me provoqué un derrame cerebral. Nunca mais.
Fantástico.
Arte de vanguardia de verdad.
Siguiendo tu ejemplo me he animado a hacer un monopoema.
A lo mejor hay que pulirlo pero si tenemos en cuenta que la litaratura nunca ha sido mi fuerte...
Ahí lo dejo.
Desidia.
ahí va el mío, por fin un lugar en el que exhibir mi arte ignoto
aMoR
(toma castaña, este es bipoema, si se me permite)
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