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13.11.10

Scott Pilgrim. Gastemos dinero sin saber cómo ni por qué

Ya sé, que no se debe comparar el cómic con la película y tal y cual. Pues de todos modos lo voy a hacer, porque es la única forma de entender esto. Vamos a ver: si el cómic está bien, aunque sin pasarse, es divertido y de alguna manera tiene sentido, ¿por qué se empeñan en hacerlo todo al revés en la película, de paso gastarse una cantidad absurda de dinero y, ya que estamos, no recuperarlo?

Pues porque no se tienen las ideas claras. La verdad es que de esta película se han dicho muchas chorradas, desde los que han decidido finiquitar el séptimo arte en aras de la llegada de la era del videojuego como único lenguaje narrativo válido, a verdaderas flipadas
que la verdad es que dejan el listón muy alto.



En primer lugar analicemos el origen, un cómic la mar de resultón que se titula precisamente Scott Pilgrim, y que además de lo que aparece en la película tiene un montón de cosas más que lo hacen interesante, mientras que, repito, la película se ha dedicado a gastar dinero a espuertas en lo que probablemente era menos atractivo, y que en la obra original sí tiene su lógica. Sí, es un cómic en el que a veces se ponen a darse tortazos como en una película de superhéroes y hay "momentos videojuego", pero la chicha, lo importante, está en otra parte. La cuestión es que mientras que en el cómic esos elementos se integran perfectamente en el conjunto, como ocurría por ejemplo en la versión de Adam Warren de Gen 13, en la película se convierten en el eje y motor de toda la acción y en la excusa de, se supone, crear una película ultramoderna que sea, básicamente, un paso de pantalla a otro en una especie de Street Fighter, mientras el héroe se va dando de leñazos con los siete exnovios de la chica protagonista.
Lo que puede llegar a parecer incluso lógico y con sentido en un tebeo luego en imagen real no tiene casi gracia.

No sólo es que esas referencias y esas inclusiones de un mundo fantástico donde ocurran esas cosas se integra perfectamente en el mundo dibujado, sino que en una película de imagen real se convierte en poco menos que un mundo virtual o alternativo tan poco creíble que lo que pasa en la pantalla... bueno, te divierte un poco y te entretiene, ves los leñazos y piensas en lo bien que está hecha la postproducción, pero lo que pasa ahí te importa un pito y no hay la más mínima emoción ni tensión narrativa. Que no es que aburra ni dé mucho asco, pero sales del cine pensando eso, que no sabían por dónde querían ir y que han terminado haciendo la adaptación de un videojuego que no existe. No nos engañemos: digan lo que digan, en general los videojuegos no dan para grandes historias precisamente por el mismo concepto de juego y
la teoría de juegos. Los videojuegos suele ser un esquema muy simple de ganar-perder, 1-0 y pare usted de contar, mientras que otro tipo de juegos, como los de rol o los wargames, tienen una complejidad mayor, se producen dilemas complejos y fases de negociación con puntos de equilibrio. No me entendáis mal, no es una descalificación a los videojuegos, porque pasa lo mismo con el ajedrez: será un juego fascinante y complejo, pero desde el punto de vista matemático a ese respecto no es más que eso, uno gana y el otro pierde, un conjunto de reglas y nada de "historia" detrás, una pura abstracción bélica, y Buscaminas será divertidísmo pero adaptarlo sería imposible, aunque algunos han dicho que su adaptación oficiosa incluso ganó un Oscar. Street Fighter no tenía historia detrás ni falta que le hacía, así que cuando filmaron la película se la tuvieron que inventar. Respecto a los MMORPG, podrán tenerla, pero en cuanto a la dinámica del juego apenas si suele tener importancia. Volviendo a Streer Fighter, que no pasa de ser una peli de aventurillas con algún buen momento, ¿habría sido mejor hora y media de tediosos combates uno tras otro, sin apenas argumento ni sentido, puro artificio técnico y nada más, igual que ver cómo alguien echa una partida? Quizá a alguna gente eso ya la satisfaga completamente, pero en este caso a mí pasada la primera novedad de las hostias todo se hace un poco repetitivo, y aunque tiene cierta gracia que la vida allí parezca un videojuego y en ella jueguen también a los videojuegos, al final curiosamente parece que, en el momento preciso, ahí de repente todo el mundo sabe kung-fú por inspiración divina. Pero no te lo crees y te da un poco igual, y en el metraje las escenas de acción y despiporre con acrobacias y cables se apelotonan, mientras que en la historia original pasaban muchas cosas y anécdotas entre un combate y otro. En Tron sí que te lo crees y te importa cómo y por qué se enfrentan los personajes en esos combates, mejor dosificados, pero aquí sinceramente en ningún momento te puedes meter en lo que te propone la película; no por absurdo (Gen 13 de Warren y Tron son completamente delirantes), sino porque está presentado de una manera poco convincente.

Lo más gracioso de todo esto es que esas exageraciones y excesos, en papel y con unos monigotes no precisamente muy realistas, todo parece "real", e integrado, mientras que en imagen real da una imagen completamente irreal y falsa con la que es muy difícil conectar. Es como los tebeos de Mortadelo y Filemón: pueden estar bien, pero en unas historias donde se tiran pianos a la cabeza, se achicharan con lanzallamas y en el fondo nunca pasa nada y nunca hay consecuencias te puedes reír, pero nunca sentir verdadera empatía por los personajes. Bugs Bunny y los dibujos de la Warner, o Tom y Jerry, nunca engañaron a nadie ni pretendieron transmitir ningún tipo de pathos o conflicto. Fijémonos también en que esos cortos, donde muchas veces sólo primaba la coreografía de las persecuciones y golpes, eran eso, cortometrajes, tenían un tempo bien fijado y medido, y que cuando se ha querido alargar el formato los resultados no han sido muy satisfactorios, como también ocurrió con las películas en imagen real de Mortadelo y Filemón.

No es que la película sea completamente mala, pero como ya digo me recordó un poco a cuando de pequeños pasábamos una tarde de fin de semana en unos salones recreativos, jugando alguna partida y viendo cómo jugaban los demás. Si comparamos, y debemos hacerlo, el cómic con la película, se han quedado con lo más accesorio, con lo más caro, probablemente con lo que les hacía pensar menos para trasladarlo a la pantalla, y tirando millas, a gastar dinero como en
The lovely bones. Por cierto que todo el mundo repite continuamente lo de "estética manga" del cómic, pero aunque algo pueda tener, no digo que no, yo lo que veo es el típico estilo un tanto underground, la verdad. Que tengan los ojos redondos y sea en blanco y negro no lo convierte en un manga.

Respecto a la "originalidad" de la película, no la veo por ningún lado. Cartelitos indicadores de cosas los hemos visto en montones de sitios, Sin City y Dick Tracy reflejaban en pantalla a la perfección la estética, la iluminación y la rugosidad del tebeo, y en la serie de Batman ya veíamos onomatopeyas. Y lo peor de todo, y que creo que hace que la película se dispare en un pie desde el primer momento: Michael Cera no crea bien el personaje y sobre todo no pega como chico enrollado y de cierto éxito, y se limita a componer nuevamente el personaje de pringado que ya hizo en
Supersalidos y Juno. Con esa cara tampoco le queda mucha más opción, también es cierto.

En resumidas cuentas: han hecho una adaptación imposible de un material al que no han sabido sacarle el jugo, cuando con mucho menos dinero y tomando mejor las ideas originales podría haberles salido algo con más sentido. Sin embargo, supongo que intentando atraer la atención de la crítica y de parte del público, se han centrado en lo que probablemente sea lo menos substancial, y les ha salido el tiro por la culata. Pensad las cosas un poco mejor antes de poneros a gastar el dinero, anda.

-SuperSantiEgo

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Escrito por SuperSantiEgo at 10:29 PM

6 Comentarios:

Blogger Necio Hutopo dijo...

Yo es que no he visto la peli... pero esta crítica, me parece a mi, sería la delicía de E. Martin

14 de noviembre de 2010 13:57  
Blogger SuperSantiEgo dijo...

a ver lo que dice él.

14 de noviembre de 2010 14:04  
Blogger Ozanu dijo...

Soy aficionado a los videojuegos y pienso lo mismo que tú: trasladar un juego no suele funcionar. Y si se hace de un modo más o menos decente, todavía es posible que pienses que no han respetado el concepto original, como me pasó con la película de Silent Hill. En realidad, ocurre lo mismo con todas las adaptaciones.

Desde luego, a veces es muy divertido, pero no pasa de una simple anécdota. Ocurre lo mismo con muchas adaptaciones cinematográficas a videojuegos: juegos poco originales, a veces basados descaradamente en otros éxitos de ventas (El padrino en GTA, por ejemplo), que se pasan por el forro la historia. Todo se reduce a lo mismo: libros, películas, videojuegos y series para aumentar los beneficios de los derechos de autor, no necesariamente en este orden.

Sobre el estilo "manga"... Bueno, desde la normalización, el diletantismo comiquero se ha vuelto habitual. Va a acabar como en las discusiones de la Wikipedia: a lo mejor Astérix es un manga, ¡porque tienen los ojos grandes!

14 de noviembre de 2010 21:39  
Blogger Vicisitud y Sordidez dijo...

No he leído el cómic pero, recién vista la peli, es difícil no estar de acuerdo con este soberbio análisis.

Soy talibán de Edgar Wright- el director - pero éste siempre supo hacer jugar su estupenda pirotecnia visual al servicio de excelsos guiones que hacía con Simon Pegg (ese onvre).

Aquí, Wright apelmaza chorrada tras chorrada. Para cinco minutos estaría bien.

Feck, incluso 'Shoot 'em up' funcionaba por la claridad de su tono paródico y exagerado pero, aquí, ¿A algún anormal le pueden importar una mierda esta basura de no-personajes?

15 de noviembre de 2010 17:10  
Blogger La navaja en el ojo dijo...

Amén.

15 de noviembre de 2010 17:36  
Blogger Guión_Bajo dijo...

Es una sensación bastante común en las pelis de este tipo ¿no? Un grupo de gente preparadísima trabajando durante cientos de horas en el diseño de vestuario de la pitufina de tres metros, con reuniones y brains estormings y la virgen...

Mientras que el guión parece escrito en un fin de semana en un bar con unas birras. Que no será así, pero la sensación...

15 de noviembre de 2010 19:07  

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