Nocillero no. Lo siguiente
Me preguntaban en la entrada anterior que qué era un nocillero. Pues es difícil de decir claramente, y se podría arreglar con un "Google es tu amigo", pero como uno no es un desagradable pues lo va a intentar explicar con un ejemplo:
Artículo a leer. Sírvase seguir leyendo después. Yo le espero echándome un piti virtual.
Pues eso es un nocillero posmoderno hijo del pensamiento débil. Palabrería como nuestro amado G Sanz, lo que importa es que parezca importante, sesuso y profundo, y aunque un charco apenas cubra si las aguas están turbias bien pueden parecer abisales: pangeico, topomaquia, batalla de lugares simbólicos, tecnología literaria punta, frases que podría haber firmado Vattimo, como "El mundo ha cambiado: es discontinuo, metamórfico; la información es fragmentaria y problemática, y la narrativa más precisa es la mutante, la que ha comprendido eso y sabe reflejarlo estructuralmente." Cien años llevamos con estas chorradas, desde las vanguardias mal digeridas, y lo que nos queda según parece. Dada no significa nada. No, ya, si ya lo sabíamos. Pero qué hartitos nos tienen a algunos esta gente.
"No se puede hablar sobre genoma o globalización en una novela a lo Galdós. Es como hacer astrofísica con gafas, en vez de con telescopio." Símiles cientifistas que no vienen a cuento, y sobre todo la demostración de que los posmo son no sólo los nuevos metafísicos, sino también los nuevos gnósticos: ya que el objeto de nuestro estudio es mágico, oscuro, tenemos que ir hacia él por lo más oscuro, aprehender noeticamente lo literario en sí debe ser por medio de una tecnología de la mente que consiga transcender nuestra propia finitud para alcanzar lo inefable, que por su propia naturaleza no puede ser comunicado; esto es, la mirada ciega a lo incognoscible que nos atenaza en la cárcel del ser abriéndonos una puerta a aquello que, por no poder ser verbalizado, niega e imposibilita la misma labor literaria a la vez que la faculta, de modo que la literatura es una escalera por la cual ascendemos a una posición metaliteraria, y como tal escalera una vez alcanzado nuestro objetivo debemos dejarla atrás.
Efectivamente, si uno no entiende ni por asomo, ni por lo más remoto, ni el genoma, ni la globalización, ni mucho menos el mundo en el que vive, siempre puede hablar así y disimular su infinita cutrez mental e intelectual. Ya que la realidad es cambiante, poliédrica y metamórfica (vamos, que no tenemos ni puta idea de nada, y como estudiar sociología, antropología y análisis del discurso es muy cansado, pues cachondeo), y eso lo aceptamos así porque nos interesa y nos viene muy bien, pues proclamamos unilateralmente que esa es la medida de todas las cosas. Y tan campantes. Y además como todo vale, vale todo, nada se puede comprender ni saber, ni hay nada más allá de la pura intersubjetividad del hype, pues tanto da que da lo mismo, el cambalache, todo es igual, nada es mejor (excepto nosotros, que somos muy humildes e intuitivos y al menos sabemos que el mundo es cambiante, poliédrico y metamórfico), lo mismo es un burro que un gran profesor, lo mismo un sabio que un director del Instituto Cervantes en Alburquerque, y tanto da En busca del tiempo perdido que Nocilla lab. Juego revuelto, y ganancia de pescadores.
O eso, o es que a estos pobres incomprendidos no los entendemos en sus dinámicas de convergencia, que también podría ser.
Anda, si se me ha olvidado al final explicar lo que es un nocillero. Bueno, otra vez será.
La única contestación sensata al "todo vale" es el vale-tudo:

Artículo a leer. Sírvase seguir leyendo después. Yo le espero echándome un piti virtual.
Pues eso es un nocillero posmoderno hijo del pensamiento débil. Palabrería como nuestro amado G Sanz, lo que importa es que parezca importante, sesuso y profundo, y aunque un charco apenas cubra si las aguas están turbias bien pueden parecer abisales: pangeico, topomaquia, batalla de lugares simbólicos, tecnología literaria punta, frases que podría haber firmado Vattimo, como "El mundo ha cambiado: es discontinuo, metamórfico; la información es fragmentaria y problemática, y la narrativa más precisa es la mutante, la que ha comprendido eso y sabe reflejarlo estructuralmente." Cien años llevamos con estas chorradas, desde las vanguardias mal digeridas, y lo que nos queda según parece. Dada no significa nada. No, ya, si ya lo sabíamos. Pero qué hartitos nos tienen a algunos esta gente.
"No se puede hablar sobre genoma o globalización en una novela a lo Galdós. Es como hacer astrofísica con gafas, en vez de con telescopio." Símiles cientifistas que no vienen a cuento, y sobre todo la demostración de que los posmo son no sólo los nuevos metafísicos, sino también los nuevos gnósticos: ya que el objeto de nuestro estudio es mágico, oscuro, tenemos que ir hacia él por lo más oscuro, aprehender noeticamente lo literario en sí debe ser por medio de una tecnología de la mente que consiga transcender nuestra propia finitud para alcanzar lo inefable, que por su propia naturaleza no puede ser comunicado; esto es, la mirada ciega a lo incognoscible que nos atenaza en la cárcel del ser abriéndonos una puerta a aquello que, por no poder ser verbalizado, niega e imposibilita la misma labor literaria a la vez que la faculta, de modo que la literatura es una escalera por la cual ascendemos a una posición metaliteraria, y como tal escalera una vez alcanzado nuestro objetivo debemos dejarla atrás.
Efectivamente, si uno no entiende ni por asomo, ni por lo más remoto, ni el genoma, ni la globalización, ni mucho menos el mundo en el que vive, siempre puede hablar así y disimular su infinita cutrez mental e intelectual. Ya que la realidad es cambiante, poliédrica y metamórfica (vamos, que no tenemos ni puta idea de nada, y como estudiar sociología, antropología y análisis del discurso es muy cansado, pues cachondeo), y eso lo aceptamos así porque nos interesa y nos viene muy bien, pues proclamamos unilateralmente que esa es la medida de todas las cosas. Y tan campantes. Y además como todo vale, vale todo, nada se puede comprender ni saber, ni hay nada más allá de la pura intersubjetividad del hype, pues tanto da que da lo mismo, el cambalache, todo es igual, nada es mejor (excepto nosotros, que somos muy humildes e intuitivos y al menos sabemos que el mundo es cambiante, poliédrico y metamórfico), lo mismo es un burro que un gran profesor, lo mismo un sabio que un director del Instituto Cervantes en Alburquerque, y tanto da En busca del tiempo perdido que Nocilla lab. Juego revuelto, y ganancia de pescadores.
O eso, o es que a estos pobres incomprendidos no los entendemos en sus dinámicas de convergencia, que también podría ser.
Anda, si se me ha olvidado al final explicar lo que es un nocillero. Bueno, otra vez será.
La única contestación sensata al "todo vale" es el vale-tudo:

-SuperSantiEgo



























7 Comentarios:
Hoygan, y para ser nocillero ¿Qué tenía que haber estudiado? ¿Estoy aún a tiempo de rehacer mi vida? Es que me he quedado impresionado con la entrevista.
Lo mejor para ser nocillero es haber estudiado dinámicas de convergencia.
Si te lo propones, puedes.
Tan viejo que suena lo nuevo...
A mí lo que más gracia me hace de la definición de posmodernidad es que es blanda blandita. Siempre que incluyen un supuesto de sus caracterísiticas deben añadir un "ya había antecedentes de esto, pero nosotros lo hacemos más conscientes del asunto, como con más gracia y salero".
Vas máxima a máxima y te das cuenta de que podrías ir añadiendo al saco a tipos como Sterne o Cervantes y a toda la literatura del siglo veinte a poco que te esforzaras. Y con este rollo pos pos pues...
Lo dicho, también y tan bien por usted, blandos blanditos. Pero oye, que igual somos imbéciles, y estamos equivocados.
(si no quieren sentirse implicados en la asunción de su posible imbecilidad, pueden tomarlo por un plural mayestático y dejarme solo, e imbécil)
Aplausos. SuperSantiEgo, llevas una racha de artículos como para quitarme la boina y no volvérmela a enroscar en el cabezón.
Y el muy capullo pegándose la gran vida como director de un instituto Cervantes... ay, eso es lo peor de todo.
Esa es la tendencia. Como los críticos que, por no calificar una obra de manera inteligible pero que perjudicaría a sus intereses editoriales, emplea términos abstractos y como muy eruditos y especializados para al final no dejar clara su opinión. De eso hay mucho
Es empezar a contemplar este festival, y comienza a sonar en mi cabeza la canción de Barricada "Salta:
Puedes observar como empieza
aunque no lo entiendas
y nadie te lo explique
puedes creer que estas equivocado
por que todos parecen divertirse
como actores secundarios
demasiado preocupados
en llevar puesto el sombrero
y poner cara de tierno
son chicos muy listos
todo lo hacen bien
son como gusanos
que no paran de comer
aburrida, vaya generación
ser aburridos
es nuestra vocación
A partir de ahí, casi todo lo vivo en sordina y me afecta menos.
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