El silencio de Goethe, de Antonio Priante
Como comenté a Seleucus, que es el que me recomendó este libro, esto es, en el mejor sentido de la palabra, una frikada filosófica. No es que haya que saber un montón de filosofía, pero desde luego si es el caso le ayudará. Pero es para frikis filosóficos, de eso no hay duda.Es una novela corta, apenas 140 páginas a letra no precisamente pequeña, con lo que se cumple lo que diría el, admirado por Schopenhauer, Baltasar Gracián: "Lo bueno, si breve, dos veces bueno".
El libro es ni más ni menos que el monólogo de Schopenhauer consigo mismo y con su perro en la última noche de su vida, antes de meterse en su camita para no volver a despertar jamás. Es un monólogo, pero no os preocupéis porque no es un monólogo interior, sino una narración dentro de lo que cabe bastante tradicional en la que el anciano repasa su vida y su sistema de pensamiento, sus relaciones con las mujeres y con su familia, la admiración por los grandes artistas de su tiempo y su propio concepto de sí mismo: don Aturo pensaba que si uno era inteligente y lo sabía, la hipocresía era un desdoro para la propia inteligencia, así que se muestra realmente encantado de haberse conocido.
Aunque muchos lo considerarían droga dura, tampoco es para tanto, aunque desde luego hay que tener un mínimo de cultura para saber quién es a la gente que cita, saber la importancia de Goethe en la época y a quién se está refiriendo el filósofo cuando habla de la canalla revolucionaria, ya que aunque no aparece en el libro se dice que entrando unos estudiantes revolucionarios en el teatro en el que Schopenhauer disfrutaba de una representación, le cedió a un policía sus prismáticos para que apuntase mejor. También veremos su pequeño encontronazo con Hegel, y lo que pensaba de toda la Sagrada Familia del idealismo alemán. El hilo conductor de ese continuo hablar de Schopenhauer consigo mismo es su relación con Goethe, al que conoció siendo él muy joven y el poeta ya maduro y consagrado, y la duda que tras muchos años sigue corroyéndolo sobre si ese autor por él tan admirado realmente gustó de su obra capital y si llegó a entenderla y a aceptar como cierta su doctrina.
Lo importante de esta obra es que, en tan pocas páginas, se aprovecha todo, y el autor consigue algo realmente excepcional: nos da la impresión, por muy fictia que sea, de haber conocido a Arthur Schopenhauer, el filósofo famoso por su misoginia, su pesimismo y su misantropía, y que a la vez aparece como un hombre que supo amar, a su manera, a su familia y a sus amigos, a varias mujeres y, aunque nadie lo comprendiese, de una forma un tanto extraña, al género humano, de una manera mucho más coherente y personal que luego los exhibicionistas existencialismos. Por último, define hablando con su perrillo el concepto de "voluntad", que si leéis el libro con un espíritu un tanto juguetón veréis que se corresponde de aquella manera con el concepto de mana y, no me miréis así, con la mismísima Fuerza.
-SuperSantiEgo
Etiquetas: Crtiquilla literaria



























4 Comentarios:
Y bueno, Schopenhauer era un autor que, sabiéndolo utilizar, te permitía ligar con más de una en mis tiempos de facultad... Voy a pillarme el librito de marras para ver si tiene el mismo efecto
Se agradece.
Igualmente.
Por cierto que Priante, visto el panorama editorial, ha decidido colgar en internet algunas de sus obras, empezando por las que considera de más difícil publicación: un ensayo,
http://www.scribd.com/doc/35960952/Del-Suicidio-Considerado-Como-Una-de-Las-Bellas-Artes
y una serie de lo que se podrían denominar aventuras filosóficas, con permiso de Voltaire,
http://www.scribd.com/doc/26143427/Mundo-Demonio-y-Fausto-1
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