Sherlock 2010, de la BBC
La verdad es que está bien, o aceptable. No para lanzar cohetes, pero bien. Desde luego después del susto infame de la película de Downey jr, pues se agradece algo así. Porque las adaptaciones, aunque heterodoxas, si se hacen bien, pueden tomarse sin problemas las licencias que haga falta. Sabiendo, lo que sea sale bien.
Tampoco es que la propuesta sea demasiado arriesgada: Sherlock Holmes en nuestros días. De hecho, tampoco es nuevo: el personaje también ha vivido en una actualidad que para nosotros ya es pasado, y ha aparecido en el cine como si sus aventuras tuviesen lugar en los años 30 del s XX. Así pues un Shelock Holmes en el s XXI no es nada extraordinario, ni tampoco que, como es lógico y no podía ser de otra manera, sea un experimentado usuario de la moderna tecnología y conocedor de la ciencia forense. En los tiempos del Sherlock Holmes original, no lo olvidemos, ni siquiera existía lo de las huellas dactilares, pero era un químico hábil y conocedor de la criminalística de su tiempo. En cierto modo Grissom del CSI es también una reescritura de Sherlock Holmes perfectamente válida, aunque bastante más lacónica, y como se ha hecho notar más de una vez, el mismo House hereda ciertos tics del más conocido de los detectives.
La miniserie, pues, se deja ver, y ya se habla de que se piensa en rodar nuevos capítulos. El final lo han dejado completamente abierto.
De todos modos, siempre hay un pero. Para mí que se han pasado un poco en la interpretación del personaje principal. O incluso bastante. Básicamente, lo han convertido casi en un tipo que raya en el comportamiento maníaco, o por lo menos en un tipo bastante antisocial que no se llega a comprender cómo alguien lo soporta. Que conste que el personaje original a veces tampoco andaba muy centrado y ya sabemos de sus problemas con las drojas, pero una cosa es ser un tanto prepotente y otra ser un impertinente que anda insultando a todo el mundo, además de sus arrebatos infantiloides. En la obra de Conan Doyle es un tanto condescendiente con Watson y le muestra cierto afecto y respeto ya que es médico, hombre de ciencia y además veterano de guerra, pero aquí se llega a preguntar uno en algún momento si el buen doctor, otra vez veterano de la Guerra de Afganistán, no será un poco masoca, porque el detective se pasa tres pueblos a cada momento y da la impresión de que lo considera, como al resto del mundo, poco menos que un retrasado mental. De este modo da a veces la impresión de que Sherlock Holmes es una especie de Sheldon Cooper, pero sin gracia, y lo que puede llegar a ser creíble en una comedia, que Sheldon tenga amigos y consiga mantener su trabajo, aquí se hace más difícil de aceptar. Sherlock Holmes, a pesar de sus defectos y de ciertas manías, no dejaba de ser un caballero bien educado y que sabía desenvolverse en sociedad y mimetizarse en varios ambientes, incluido el criminal. La inteligencia, sin cierta habilidad social, no llega muy lejos. Esto se ve bien reflejado por ejemplo en el telefilme de 2004, interpretado por Rupert Everett: Sherlock Holmes y el caso de la media de seda.
Al principio del tercer episodio descubrimos también que Sherlock Holmes es, además de un borde sin remedio, un "nazi grammar" de la peor especie que corrige con desprecio los errores de un hablante descuidado. Siempre me ha hecho mucha gracia que la ausencia de una academia en el inglés haga creer a mucho indocumentado que los angloparlantes tienen más "libertad" a la a la hora de hablar, cuando en realidad la distinción a todos los niveles entre los que hablan según el diccionario y los que no, e incluso los que tienen el acento "correcto" y los que no, es mucho más marcada que en otros idiomas, hasta el punto de que afecta a toda tu vida social y laboral, cuando no te quema de mala manera un tipo que te mira con muy malos ojos, como en este caso.
Resumiendo: que no me imagino a Shelock Holmes actuando como Harry Callahan como en el primer episodio, y dando pie a que los listos de siempre empiecen a especular diciendo que quizá tenga síndrome de Asperger, y que por supuesto el Daily Mail de paso insinúe en un titular que mantiene una relación gay con Watson, sólo para reconocer en el cuerpo de la noticia que no hay ningún indicio de ello en la serie ni los autores tienen esa intención. Claro que también es cierto que es una versión del personaje y pueden desarrollarlo en una dirección un tanto chocante, pero en ese sentido quizá hayan tomado un camino un tanto fácil: hacerlo más borde y más violento, en ocasiones casi pueril como la misma figura de Moriarty, que también aparece más como un tontolaba de opereta "genio del mal" que la oscura figura original. Es decir: los personajes de esta serie tienen como mínimo diez años menos que los literarios, pero se comportan a veces como si tuvieran veinte recién cumplidos y fuesen completamente de sobraos, y en la nueva estética mundial el que va tan de sobrao "porque él lo vale" hace lo que le da la gana y todos se lo quedan mirando admirados de su molonidad. Pues eso: más molón según los gustos actuales, lo que en cierto modo emparenta esta versión a la de Guy Ritchie.
Tampoco es que la propuesta sea demasiado arriesgada: Sherlock Holmes en nuestros días. De hecho, tampoco es nuevo: el personaje también ha vivido en una actualidad que para nosotros ya es pasado, y ha aparecido en el cine como si sus aventuras tuviesen lugar en los años 30 del s XX. Así pues un Shelock Holmes en el s XXI no es nada extraordinario, ni tampoco que, como es lógico y no podía ser de otra manera, sea un experimentado usuario de la moderna tecnología y conocedor de la ciencia forense. En los tiempos del Sherlock Holmes original, no lo olvidemos, ni siquiera existía lo de las huellas dactilares, pero era un químico hábil y conocedor de la criminalística de su tiempo. En cierto modo Grissom del CSI es también una reescritura de Sherlock Holmes perfectamente válida, aunque bastante más lacónica, y como se ha hecho notar más de una vez, el mismo House hereda ciertos tics del más conocido de los detectives.
La miniserie, pues, se deja ver, y ya se habla de que se piensa en rodar nuevos capítulos. El final lo han dejado completamente abierto.
De todos modos, siempre hay un pero. Para mí que se han pasado un poco en la interpretación del personaje principal. O incluso bastante. Básicamente, lo han convertido casi en un tipo que raya en el comportamiento maníaco, o por lo menos en un tipo bastante antisocial que no se llega a comprender cómo alguien lo soporta. Que conste que el personaje original a veces tampoco andaba muy centrado y ya sabemos de sus problemas con las drojas, pero una cosa es ser un tanto prepotente y otra ser un impertinente que anda insultando a todo el mundo, además de sus arrebatos infantiloides. En la obra de Conan Doyle es un tanto condescendiente con Watson y le muestra cierto afecto y respeto ya que es médico, hombre de ciencia y además veterano de guerra, pero aquí se llega a preguntar uno en algún momento si el buen doctor, otra vez veterano de la Guerra de Afganistán, no será un poco masoca, porque el detective se pasa tres pueblos a cada momento y da la impresión de que lo considera, como al resto del mundo, poco menos que un retrasado mental. De este modo da a veces la impresión de que Sherlock Holmes es una especie de Sheldon Cooper, pero sin gracia, y lo que puede llegar a ser creíble en una comedia, que Sheldon tenga amigos y consiga mantener su trabajo, aquí se hace más difícil de aceptar. Sherlock Holmes, a pesar de sus defectos y de ciertas manías, no dejaba de ser un caballero bien educado y que sabía desenvolverse en sociedad y mimetizarse en varios ambientes, incluido el criminal. La inteligencia, sin cierta habilidad social, no llega muy lejos. Esto se ve bien reflejado por ejemplo en el telefilme de 2004, interpretado por Rupert Everett: Sherlock Holmes y el caso de la media de seda.
Al principio del tercer episodio descubrimos también que Sherlock Holmes es, además de un borde sin remedio, un "nazi grammar" de la peor especie que corrige con desprecio los errores de un hablante descuidado. Siempre me ha hecho mucha gracia que la ausencia de una academia en el inglés haga creer a mucho indocumentado que los angloparlantes tienen más "libertad" a la a la hora de hablar, cuando en realidad la distinción a todos los niveles entre los que hablan según el diccionario y los que no, e incluso los que tienen el acento "correcto" y los que no, es mucho más marcada que en otros idiomas, hasta el punto de que afecta a toda tu vida social y laboral, cuando no te quema de mala manera un tipo que te mira con muy malos ojos, como en este caso.
Resumiendo: que no me imagino a Shelock Holmes actuando como Harry Callahan como en el primer episodio, y dando pie a que los listos de siempre empiecen a especular diciendo que quizá tenga síndrome de Asperger, y que por supuesto el Daily Mail de paso insinúe en un titular que mantiene una relación gay con Watson, sólo para reconocer en el cuerpo de la noticia que no hay ningún indicio de ello en la serie ni los autores tienen esa intención. Claro que también es cierto que es una versión del personaje y pueden desarrollarlo en una dirección un tanto chocante, pero en ese sentido quizá hayan tomado un camino un tanto fácil: hacerlo más borde y más violento, en ocasiones casi pueril como la misma figura de Moriarty, que también aparece más como un tontolaba de opereta "genio del mal" que la oscura figura original. Es decir: los personajes de esta serie tienen como mínimo diez años menos que los literarios, pero se comportan a veces como si tuvieran veinte recién cumplidos y fuesen completamente de sobraos, y en la nueva estética mundial el que va tan de sobrao "porque él lo vale" hace lo que le da la gana y todos se lo quedan mirando admirados de su molonidad. Pues eso: más molón según los gustos actuales, lo que en cierto modo emparenta esta versión a la de Guy Ritchie.
-SuperSantiEgo
Etiquetas: Series



























9 Comentarios:
Cabrito, no escribas MIS reseñas antes de que yo lo haga ;-)
Creo que la hemos visto casi de la misma manera. A mí me parece que está bien (mejor el primer episodio que los otros dos, el segundo es el peor y más previsible con diferencia) y que traerse, por una vez, a Sherlock como personaje contemporáneo (y no el personaje victoriano a la época actual, que es lo que hasta ahora se había hecho) es un acierto pleno; especialmente, y esto es lo que me ha sorprendido para bien, porque a pesar de ser un Sherlock moderno es un Sherlock canónico, reconocible como el que Doyle se ha inventado, pero con las diferencias inevitables en el siglo XXI. Y por eso me gusta la vuelta que le han dado a ambos, a Watson también. Porque seguramente un personaje con las características de Holmes, trasladado a hoy, sería mucho más antisocial e impertinente (es más, el poder hacer tantas cosas por internet y sin salir de casa acentúan esa condición). Pero claro,eso implica que la parte "molona", como tú dices, sea menos creíble, puesto que a un bicho raro de ese calibre es complicado admirar (en todo caso lo contrario).
Un razonamiento parecido sería válido para el caso de Moriarty, aunque coincido en que ese histrión pirado se aleja mucho más del personaje original y, salvo que lo vayan a desarrollar después (y lo hagan en condiciones) acabará pareciéndose más al de Miyazaki que al de Doyle.
Como no he visto la película de Ritchie y me da pánico verla, porque justamente aplica lo expuesto a la época original del personaje, no puedo reproducir ese tipo de asociación que haces entre ambos personajes, pero imagino por las resenyas que he leído que muchos referentes comunes serían insoslayables.
Abrazos.
A mí también me pareció el primer episodio el mejor.
Lo de Moriarty es verdad, en la serie de dibujos estaba como una regadera pero era absolutamente adorable. Aún recuerdo la frase de "¡¿Pero qué se han creído?! ¡Yo no soy un vulgar robaperas!" Además Moriarty se supone que es un señor mayor que precisamente ha tenido tiempo a madurar su genio del mal, pero este tipo parece un pipiolillo.
De nuevo, no la he visto como para poder opinar... Y con la fácil que es que a estas tierras lleguen las series de la BBC (vamos, no suele suceder)... me da mi que mejor me la bajo
Sólo he visto el primero y el principio del segundo porque... (¿Cómo lo diría claramente...?): me pareció que me estaban tomando por tonto. ¿Tengo que saber que la señora era de Cardiff sólo con ver sus ropas? ¿Sherlock es tan listo que sabe distinguir pistolas reales de falsas y yo soy tonto porque a mí no me han dado antes el guión en el que lo aclara?
En fin: me ha parecido típico inglés, y eso, en mi argot, no es precisamente un elogio.
Caña, no confundas a Doyle con Agatha Christie. En las historias de Sherlock Holmes el autor nunca pretendía que el lector tuviera todos los datos, y aquí es lo mismo, por lo que ni tú ni ningún otro espectador es capaz de saber lo que Holmes sabe. No es la intención del autor.
Y sí, Sherlock es así de listo, así es como se refleja en las novelas y los relatos y así es como se pinta no en esta serie sino en cualquier adaptación que se hace del personaje. Te puede gustar más o menos, o puede no gustarte nada, pero el personaje es como es porque así lo quiso su autor.
Lo de ser negativo por ser "típico inglés", aparte de ser un prejuicio absurdo, no merece mayor comentario.
Muy al contrario, sí que merece más comentarios, en concreto el mío.
A ver, por partes:
No estoy hablando del autor, ni del Holmes original, ni de tal o cual adaptación... estoy hablando de ESTA SERIE en concreto. Una adaptación puede ser buena o mala, fiel o infiel y puede gustarme o no. El que sea fiel o no con el estilo de sir C.D. en este momento no es el tema que yo trataba. Que tú hayas entendido que así era no es mi problema.
Y… posiblemente soy la persona con menos prejuicios que conozco… EN CUANTO A SERIES. Las hay que me gustan y las hay que no. Las series inglesas, al igual que su cine, suelen resolver muy mal las historias… ¿Por qué? Pues no tengo ni idea, pero es así. Será como el anuncio ese de hace unos años del cine español que decía que AQUÍ SOMOS DIFERENTES. Pues los ingleses, en cuanto a resoluciones, también lo son, y no precisamente para bien. Claro que, como gustos hay colores.
Siga haciendo observaciones sobre mis comentarios, si así le place (y siempre que el dueño de esta página se avenga a ello), pero le pediría que el futuro, a ser posible, no los tildara de “prejuicios” ni de “absurdos” sólo porque usted no los comparta. Gracias.
"Me ha parecido típico inglés, y eso, en mi argot, no es precisamente un elogio"
Si eso no es un prejuicio, que baje el FSM y lo vea. Está usted diciendo que como es típico inglés, es malo. Pues sí, es prejuicio. Y sí, es absurdo.
Dígame, usted cuando lee las novelas de Doyle también dice "ah, es que acaso tengo que saber que el tipo lleva las patillas de reglamento y por eso es militar? Cómo sé que lleva patillas? Cómo sé que son de reglamento? Soy tonto porque no tengo una guía junto a la novela que me lo aclare antes?"
Le estoy mencionando un pasaje de "Estudio en Escarlata", no me invento la escena. Si acepta eso en la novela, por qué no lo acepta en la serie? Pregunto sin acritú, es que me llama la atención.
Yo he tenido contacto con verdaderos genios (un ingeniero químico y un ingeniero electrónico) y ciertamente que seas un genio no te quita lo idiota y pedante o refractario. Tambien es cierto que viven sumamente frustrados, pues el resto de las larvas, digo, humanos no estamos a la altura. Para las relaciones humanas, y dentro de estas el contacto con las mujeres, pues simplemente no se les da. Y finalmente, ¿de que sirve ser un genio si no lo puedes demostrar? Esto genera una personalidad hiper neurótica (la neurosis es la persecución de la perfección). El Dr. Albert Einstein era un hombre a su manera pacífico y humilde, y mucha gente piensa que él es el prototipo de genio. Más bien hay que reconocer que fue escepcional y único aún en esto.
A mi me parece sumamente correcta la interpretación de Sherlock, tanto bebiendo de los libros como de las experiencias personales que ya mencioné. Watson también perfecto, contrapeso de las actitudes deficitarias de Holmes.
El universo en equilibrio... este es el mejor final de cualquier historia.
Lo de las excentricidades de los genios artísticos o científicos es un mito de muy fácil explicación. Primero, la gente de comportamientos poco sociables o estrambóticos la hay en todas las profesiones en general, pero si además ejerces una que te dé fama o conocimiento público esas rarezas quedan de manifiesto. Hay científicos y artistas más raros que un perro verde, pero la mayor parte han sido en general gente bastante anodina en algunos aspectos de su personalidad.
Basta con saber algo de antropología, hablar con un psicólogo o incluso los testimonios periodísticos y literarios para ver que tíos raros los hay entre campesinos, panaderos y cualquier actividad, con un margen de corrección ya que la gente poco de fiar, o con comportamientos realmente extravagantes ven sus conductas toleradas, o incluso reforzadas, en algunas profesiones. Si eres raro raro y te dan venadas extrañas probablemente te despidan si conduces un autobús, pero si te da por pintar y te ríen las gracias, pues tanto mejor.
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