Kick Ass. Hostia del derecho, hostia del revés
Mark Millar es uno de mis psicópatas favoritos. Hala, ya lo he dicho. Anda que no está mal de la azotea el buen hombre. Hace falta estar muy pasado de vueltas, pero mucho, para ser el autor de Authority, poner a Supermán como heredero de Stalin, hacer ni se sabe cuántos comics para Avatar Press, poner a los supervillanos a dominarlo todo, y después sacarse un rato para hacer todavía más el animal con Kick Ass. Como ya la cosa está como está, ni se intenta adaptar el título, aunque es difícil, la verdad: obviamente es "patear culos", aunque igual que "kick your butt" tiene un significado más general del tipo "dar una tunda" o "calentarte las orejas", y a la vez decir que algo es "kick ass" es decir es que el la hoxtia, la caña, de modo que cuando el chico dice "I'm Kick Ass" hay un doble sentido. Tampoco pasa nada: mucha gente se ha comprado el dvd de Pitch Black y sigue sin saber qué significa eso.
La premisa del cómic se plantea claramente desde el principio a través de su protagonista, un anodino muchacho lector de comics: ¿por qué a nadie se le ha ocurrido hacer realmente el superhéroe? Sus amigos se lo dejan clarinete desde el primer momento: porque con casi total seguridad, acabarías muerto a la primera de cambio. La única razón por la que eso no ocurre es porque Millar tiene que hacer una miniserie de ocho episodios y no de uno, que si no eso es justo lo que habría ocurrido: igual que con Bruce Wayne en Año Uno, la primera excursión justiciera está a punto de ser la última.
¿Qué es Kick Ass? Pues un tebeyo la mar de divertido, muy cañero y sobre todo bestia, muy bestia. Totalmente recomendable. Además es un cómic relativamente "independiente", en el sentido de que aunque Marvel esté detrás más o menos, es algo así como "vosotros mismos", una especie de Epic 2.0. Lo de relativamente independiente es porque un cómic guionizado por Millar y dibujado por Romita jr. tiene todos los boletos para vender sin problemas, es algo así como ser indie pero con todas las garantías. Pues mejor para ellos: los beneficios de merchandising y de la película todos para ellos.
Sobre la película, pues realmente divertida también, e igualmente un proyecto que costó llevar a buen puerto, pues el director recibió varias presiones para que los personajes fuesen algo mayores que en el cómic. De todos modos, aunque la adaptación es bastante fiel, no deja de traicionar al cómic en su misma esencia, aunque la verdad es que tampoco importa demasiado porque aporta otros valores ausentes en la obra de la que parte. Mientras que en el original no hay ni un sólo personaje que se salve, pero ni uno, e incluso los que parecen héroes no lo son al final, en la película, pese a todo, su comportamiento es heroico, y por supuesto la relación chica con gay en el cómic termina como es lógico. La película salva un poco a los personajes, les confiere una dimensión de grandeza que en el cómic no llegan ni a oler y sobre todo permite que de este modo el espectador se identifique o proyecte un poco sus fantasías en ellos. En cierto modo pasa algo parecido en Watchmen: los cambios son sutiles, pero trastocan completamente el significado final.
Esta escena en particular es considerablemente burra.
La actriz hará de la niña vampiro en el remake de Let me in.
Lo mejor de la película, aparte de un ritmo endiablado y las escenas de acción, es que introduce un elemento paródico enorme y muy divertido. En el cómic los personajes dan más pena que otra cosa, pero es que en la película son tan gilipollas que te tienes que reír con ellos, e incluso el personaje de Red Mist está desarrollado con la aparición de McLovin, que borda su papel. También podemos reírnos con Nicholas Cage, que por fin se ha quitado la espinita de interpretar a un superhéroe, aunque tenga que ser un sosias de Batman, ya que a diferencia del cómic se fuerza un poco la similiritud con ese personaje, e incluso su hija tiene pintas de Robin. El otro personaje que adquiere una dimensión bastante bruta es el de Hit Girl, que no tiene una, ni dos, sino tres tanganas descomunales en las que podemos ver a una actriz de apenas once años, la edad de su personaje, repartiendo estopa de tal manera que habría hecho huir a Terminator; y además verla hacer picadillo a la gente como si fuera Elektra a ritmo de cancioncilla infantil y soltando frases como si del Castigador se tratase alcanza unas cotas de garrulismo pocas veces igualadas. Ha habido protestas por ello, no me extraña, y en muchos aspectos es cierto que la película tiene un tono tarantinesco, porque tanta violencia, y tan salvaje, termina siendo una parodia de sí misma.
Si cuando hay ganas de hacer las cosas bien, se nota.
La premisa del cómic se plantea claramente desde el principio a través de su protagonista, un anodino muchacho lector de comics: ¿por qué a nadie se le ha ocurrido hacer realmente el superhéroe? Sus amigos se lo dejan clarinete desde el primer momento: porque con casi total seguridad, acabarías muerto a la primera de cambio. La única razón por la que eso no ocurre es porque Millar tiene que hacer una miniserie de ocho episodios y no de uno, que si no eso es justo lo que habría ocurrido: igual que con Bruce Wayne en Año Uno, la primera excursión justiciera está a punto de ser la última.
¿Qué es Kick Ass? Pues un tebeyo la mar de divertido, muy cañero y sobre todo bestia, muy bestia. Totalmente recomendable. Además es un cómic relativamente "independiente", en el sentido de que aunque Marvel esté detrás más o menos, es algo así como "vosotros mismos", una especie de Epic 2.0. Lo de relativamente independiente es porque un cómic guionizado por Millar y dibujado por Romita jr. tiene todos los boletos para vender sin problemas, es algo así como ser indie pero con todas las garantías. Pues mejor para ellos: los beneficios de merchandising y de la película todos para ellos.
Sobre la película, pues realmente divertida también, e igualmente un proyecto que costó llevar a buen puerto, pues el director recibió varias presiones para que los personajes fuesen algo mayores que en el cómic. De todos modos, aunque la adaptación es bastante fiel, no deja de traicionar al cómic en su misma esencia, aunque la verdad es que tampoco importa demasiado porque aporta otros valores ausentes en la obra de la que parte. Mientras que en el original no hay ni un sólo personaje que se salve, pero ni uno, e incluso los que parecen héroes no lo son al final, en la película, pese a todo, su comportamiento es heroico, y por supuesto la relación chica con gay en el cómic termina como es lógico. La película salva un poco a los personajes, les confiere una dimensión de grandeza que en el cómic no llegan ni a oler y sobre todo permite que de este modo el espectador se identifique o proyecte un poco sus fantasías en ellos. En cierto modo pasa algo parecido en Watchmen: los cambios son sutiles, pero trastocan completamente el significado final.
Esta escena en particular es considerablemente burra.La actriz hará de la niña vampiro en el remake de Let me in.
Lo mejor de la película, aparte de un ritmo endiablado y las escenas de acción, es que introduce un elemento paródico enorme y muy divertido. En el cómic los personajes dan más pena que otra cosa, pero es que en la película son tan gilipollas que te tienes que reír con ellos, e incluso el personaje de Red Mist está desarrollado con la aparición de McLovin, que borda su papel. También podemos reírnos con Nicholas Cage, que por fin se ha quitado la espinita de interpretar a un superhéroe, aunque tenga que ser un sosias de Batman, ya que a diferencia del cómic se fuerza un poco la similiritud con ese personaje, e incluso su hija tiene pintas de Robin. El otro personaje que adquiere una dimensión bastante bruta es el de Hit Girl, que no tiene una, ni dos, sino tres tanganas descomunales en las que podemos ver a una actriz de apenas once años, la edad de su personaje, repartiendo estopa de tal manera que habría hecho huir a Terminator; y además verla hacer picadillo a la gente como si fuera Elektra a ritmo de cancioncilla infantil y soltando frases como si del Castigador se tratase alcanza unas cotas de garrulismo pocas veces igualadas. Ha habido protestas por ello, no me extraña, y en muchos aspectos es cierto que la película tiene un tono tarantinesco, porque tanta violencia, y tan salvaje, termina siendo una parodia de sí misma.
Si cuando hay ganas de hacer las cosas bien, se nota.
-SuperSantiEgo




























8 Comentarios:
Varias personas me han hablado muy bien de la peli. Ya era hora de que nos llegase una de superhéroes decentes, aunque sean de gomaespuma.
Pues te diré algo: a mi el comic me produce asquete y al peli me ha encantado. PERO, como la cotnradicción es parte del ser humano, estoy más de acuerdo con esta otra crítica:
http://www.lashorasperdidas.com/index.php/2010/06/01/kick-ass-2/
Al final, da la sensación de que por muy majo que sea el equipo y por mucho que se esfuercen, el resultado es siempre "más de lo mismo". Aunque sea un "más de lo mismo" cojonudo.
No sé si me explico.
Si tiene razón, pero es que es un teorema de obligado cumplimiento: cuanto mayor es la audiencia a la que quieres dirigir tu producto, más convencional tiene que ser el mensaje. Las escenas gore y el tono descarnado del cómic habrían convertido la película en algo imposible de estrenar. Es como intentar adaptar Santuario de Faulkner, tanto hace sesenta años como ahora: o suavizas eso, o te encuentras con tal animalada que eso no hay por dónde cogerlo.
Asumido eso, y dado que estamos en la Era de la Molonidad, dentro de lo que cabe que le diesen la vuelta a la historia era algo que casi se daba por supuesto. Es así de triste: si pones en pantalla a un chaval al que le electrocutan los huevos y a un pobre payaso que se disfraza "para darle una vida emocionante a su hija", cosa que por ejemplo deja a la película con un hueco importante en el argumento, ya no tiene mucho sentido entonces que padre e hija anden por ahí de superhéroes.
El cómic nos dice: por esto no hay superhéroes, porque acaban muy mal, y la peli parece decir que oye, podría funcionar y además todo terminará saliendo bien, te quedarás con la chica y todo eso. Pero es que es así de triste, yo ya casi ni espero que se arriesguen un poco.
Vaya, pues no sé si conoces la versión de Santuario de 1933, que no está nada mal y que, incluso para hoy, resulta brutal. Se hizo justo antes de que apareciesen los códigos de censura y, aún así, levantó una enorme polémica en su día. Se titula "The Story of Temple Drake". Como curiosos cambios respecto a la novela, está el del nombre del "malo", que pasa de ser Popeye a ser Trigger (parece ser que los autores del comic/dibujos animados, amenazaron con demandarlos) y lo de la mazorca que pasa a ser una violación. Por el resto es bastante fiel.
Otra novela que jamás se adaptará de forma fiel es "Lolita"... y los que la hayan leído sabrán porque lo digo (vale que veamos a una cría de 12 años matando... pero follando, no; sería un delito... y lo veo normal; quizá narrarlo en elipsis, pero ser tan explícito como el libro, imposible)
Sí, tenía ese ejemplo en mente. La adaptación es bruta, pero es que lo del libro no tiene nombre. álex de la Iglesia también dijo que si hubiesen puesto aunque fuera la mitad de todo lo que había en el libro de Perdita Durango, que los echan del planeta. Y en La carretera la escena realmente desagradable no la ponen en la película.
Lo de Lolita en imagen real es, sencillamente, imposible.
Se puede criticar a Millar por haber dado el visto bueno a un guión que invierte los valores de su obra, pero bueno, parece que hizo lo mismo con Wanted, que eso sí que no había por dónde cogerlo. Pero oye, ¿cuándo un tipo que trabaja en la industria del cómic ve las cifras que le ofrecen por una película? El tipo se encoge de hombros, piensa en la casa que se va a poder comprar y se convence de que además así podrá hacer otras cosas que le gustan.
Por otro lado, por lo que me has comentado no deja de ser el Quijote con mallas, más o menos.
(Me ha salido "ingsor" en la verificación. Creí leer "Ingsoc". Y me he cagado).
Sí, se puede hacer una lectura cervantina. A ese respecto es como si al hacer una película sobre el Quijote don Alonso terminase realmente haciendo el bien, desfaciendo algún entuerto y al final conociendo a una Dulcinea de verdad que le corresponde.
El protagonista de Kick Ass tiene un recorrido parecido en el cómic: se le va la olla, se ríen de él y lo forran a hostias y cuando sobrevive de milagro decide que eso no es lo suyo.
Pues nada, habrá que verla aunque sea para decirte que no estoy de acuerdo.
Toda la discusión sobre los cortes del propio Millar me ha recordado la polémica de Apple y la adaptación en cómic de Ulises, que está prohibido por desnudos.
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