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15.4.10

Libro: La decadencia del ingenio, de Jaime Rubio

Jaime Rubio, autor del blog homónimo La decadencia del ingenio, ha escrito esta novela autoeditada en Bubok que ahora paso a glosar. Básicamente se trata de la autobiografía de un bebé psicópata que nace plenamente consciente y sabedor de que es un genio, de que su genialidad se extinguirá al llegar al mundo de la adolescencia y que los adultos son el enemigo. Su misión en la vida será intentar demorar cuanto antes el proceso de envejecimiento que lo convertirá en un ser anodino y crecido, y hacer mientras tanto todo el daño que pueda.

Probablemente esto os haya recordado a Stewie Griffin, pero hay otros ejemplos más antiguos como los bebés de Mira quién habla, y los más leídos recordarán el estremecedor relato de Ray Bradbury en el que se especulaba precisamente con la idea de que naciesen bebés con conciencia plena, y que se dedicasen a hacer fechorías sin fin amparándose en su aura de inocencia. Sin embargo Jaime no toma ni mucho menos ese camino, sino que está todo escrito en la tradición de humoristas como Gila y Tip y Coll, en una lectura realmente amena y divertida.


Una simple muestra:


"Así y gracias a mi dolor de muelas, aprendí que los libros son el receptáculo más adecuado para conservar todo lo que de ridículo tienen hombre y mujer, con la ventaja de que casi nadie se acerca a ellos. La vanidad, las ideas tontas, las ocurrencias ridículas, todo a buen resguardo en esas cajas fuertes de papel, a mano, eso sí, de los estudiosos de lo absurdo y de curiosos ocasionales.


Así, leí por ejemplo los desvaríos de Platón, que no sabía ni siquiera lo que era una silla y se escudaba detrás de una silla ideal para disimular su ignorancia. Venía a decirnos que nadie sabía qué era una silla porque la idea de silla era inaprehensible, cuando lo cierto era que todo el mundo sabía lo que era una silla menos ese subnormal griego.


Gracias a los libros también supe de la inexistencia de Descartes, ya que, siguiendo su tonta máxima, como el pobre hombre no hiló un solo pensamiento en su vida, este señor no podía existir. Leí también al pobre Kant, que sólo podía explicar que las cosas buenas se hacen porque sí, fíjate, qué capacidad de introspección, y a Heidegger, que aseguraba que el ser era en un sitio y en un tiempo, como si se pudiera ser de otro modo.
[...]
Es decir, gracias a los libros soy mejor persona: no digo tonterías sin sentido como los poetas y he aprendido a pensar gracias a los errores de los filósofos."


Se ha presentado al concurso Bubok y no me extrañaría que ganase el mamong, o que terminasen haciendo de esta novela una película.


-SuperSantiEgo

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Escrito por SuperSantiEgo at 6:07 AM

6 Comentarios:

Anonymous seleucus dijo...

Tiene huevos que los editores hayan pasado de una novela como ésta. Promete.

15 de abril de 2010 09:32  
Blogger Necio Hutopo dijo...

Vale... promete, es cierto

15 de abril de 2010 10:59  
Blogger Folken dijo...

Segunda recomendación que veo. La primera me la hicieron en persona. Al final acabaré comprándolo, supongo.

15 de abril de 2010 18:28  
Blogger Folken dijo...

Por cierto, ahora él te debe una recomendación de tus libros bubokianos según la etiqueta internáutica del yo te linko tú me linkas nosotros nos linkamos ¿no?

asharper

15 de abril de 2010 18:29  
Blogger SuperSantiEgo dijo...

Que yo sepa no hay ninguna regla que obligue a ello.

15 de abril de 2010 18:31  
Blogger Ozanu dijo...

Estoy con Necio.

15 de abril de 2010 20:38  

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