Bruno y otras chorradas
Como comenté en su momento, ya Borat me pareció una verdadera bazofia.Que conste que de vez en cuando algo de humor basto y pasado de rosca puede ser divertido, y el mismo Sacha Baron Cohen me parece un buen comediante, y que precisamente se está echando a perder haciendo estas tonterías, las que por otra parte son las que le han dado fama. Sin ir más lejos la película Ali G es tirando un poco a bruta, pero es eso, una película con actores y un guión, con frases tan memorables como "Pocahontas haciéndose un bollo con Jennifer López".
La cuestión es que no sé a santo de qué nos tiene que hacer gracia este tipo de falsos documentales / películas provocación cuando precisamente nos parece tan mal lo que hacen algunos periodistas que van a provocar la noticia metiéndose con los famosos y famosillos en la calle, interrumpiéndoles el paso, etc. Eso se llama forzar la noticia, y lo que hace Sacha Baron no es mucho más legítimo. A mí no me da ninguna pena Eminem, pero hacer que se cabree porque le ponen un culo en la cara, en el fondo, no tiene ninguna gracia, y sobre todo ningún mérito aparte de echarle un par de huevos porque si un día te inflan la cara a hostias seguro que te lo has merecido, cuando no se cae prácticamente en la agresión criminal, como intentar meter a Pamela Anderson en un saco. Tampoco tengo nada en contra de los chistes de caca-culo-pedo-pis, ni contra los chistes sexuales dirigidos a un público adolescente, pero hasta para eso hay que saber, y no es lo mismo American Pie que Fuga de cerebros, donde en efecto el cerebro intentaba fugarse de tu cráneo al ver semejante cosa.
Respecto al valor supuestamente antropológico o de crítica social de semejantes cintas, sinceramente, es tan risible como cuando en la primera edición de Gran Hermano se nos quiso vender aquello como un "experimento sociológico". Forzar una situación para obtener el resultado esperado no tiene ningún valor, a no ser que tenga uno un público entregado, como en el caso español, dispuesto a reírse "de lo burros que son los americanos". Efectivamente: si se hubiese hecho lo mismo en Londres, en Roma o en Madrid se podrían conseguir tarde o temprano las mismas reacciones, pero si es con los yanquis hace más gracia, por lo visto. Y hace falta ser muy cenutrio para no ver que si a cualquiera de nosotros nos viene un extranjero diciendo burradas, o una locaza, le seguiríamos la corriente y le daríamos la razón para que se nos quitase de encima lo antes posible. Vamos, sociología de la buena.
Que conste que tampoco estoy en contra de cierto tipo de terrorismo cultural, pero no es lo mismo colar de rondón en un museo de arte modelno un cuadro falso hecho en dos minutos y escojonarte de los "entendidos" que se pongan a alabarlo, que entrar allí con pintura en aerosol y ponerte a pintarrajearlos por las buenas: es la diferencia entre una gamberrada y un delito. Del mismo modo me parece que debe haber medios más sutiles y sobre todo demoledores de ridiculizar el divismo de la música o los excesos de la moda que poner por las buenas un culo en la cara a alguien o irrumpir en un desfile. Incluso en España las famosas galas de Inocente, inocente, chorrada que también iba de cámaras ocultas en las que ponían a un famoso en situaciones comprometidas, no eran tan exageradas, e intentaban disimular porque eran a favor de una organización benéfica.
A ver si hace una película Leo bassi, y entonces sí que nos reiremos todos.
-SuperSantiEgo
Etiquetas: Películas

























12 Comentarios:
Pues, no es por llevar la contraria, pero casi que creo que ésta sí la veo en cine y no como, por ejemplo, G.I.Joe o Transformers 2, que pienso bajármelas de la mula...
Menos mal, por fin alguien que habla mal de Borat.
Mi mujer y yo nos pusimos a verla tras oír maravillas de ella... y tuvimos que parar a la media hora -y eso que ya llevábamos aguantando más de veinte minutos- por vergüenza ajena. Ni puñetera gracia. Si acaso se salvaba la coña del principio sobre los paisanos del Borat, pero aún así... Yo me preguntaba qué le habrían hecho los kazakos al Sacha este, porque no los deja muy bien que digamos. Supongo que ser un inglés y reirse de los kazakos debe ser cuando menos cómodo y dará un plus de gustirrinín patriotero.
Me gustan mucho las sátiras, incluso las sangrantes, como South Park, pero la gracia tiene mucho que ver con la inteligencia.
A mí lo que me llama la atención es que se defiendan sestas chorradas como ejemplos de humor sofisticado, y luego se reniegue de la españolada de Pajares y Esteso y del landismo. Vamos, como si hubiera color.
Mucho mejor el landismo. El destape español sí que da para un estudio sociológico serio, mientras que este otro tipo de películas estética y cinematográficamente injustificables se diluyen en su problemática inmanencia (creo que la frase es de Adorno, y no mola ni nada).
No he visto Borat, ni pienso ver Brüno porque los anuncios de la misma me han dejado frío. De hecho, ni sabía que son creación del mismo. Pero sí, no le veo la gracia a ponerle a alguien el culo en la cara. Y lo del saco es patético, simplemente.
De todos modos, Santi (por abreviar XD), recuerdo que en Inocente, inocente se llegaron a pasar algunas veces. A un actor le hicieron creer que había un incendio en el hotel donde se alojaba, y al final, en la confesión, llegó a empujar a la gancho de pura rabia. Normal.
Anxova, llevas toda la razón del mundo en el último párrafo.
Tiene coña lo de Bassi, digo porque el asunto es serio... ¡una bomba!
Me ha gustado mucho lo que decía Leo Bassi de la alegría de ser ateo. No suele oírse, pero creo que es lo mejor de ser escéptico, en el caso de la religión, ateo: esa alegría de sentirse libre, de saber que nada te ata a un grupo fundamentalista o un miedo a un ente misterioso e incognoscible.
En general el escepticismo está mal visto, sea en religión, en magufos y horoscopistas, y hasta en arte contemporáneo. Los que creen toleran muy mal otras opciones, sí, pero la que peor toleran es la no creencia.
Hols, Supersantiego, aunque no tiene nada que ver con el tema, te envío el enlace a esa comparación personaje por personaje entre Futurama y la Guía del Autoestopista Galáctico:
http://www.ciencia-ficcion.com/varios/firmas/f20080824.htm
Estamos en este negocio para tocar los cojones, ¿no? A mí sí me gustó Borat (con sus altibajos) y no soy gilipollas. Considero que los fans de Star Wars sí lo son.
Esto de sentar cátedra está chupao... ;)
PD: En realidad no considero a los fans de Star Wars gilipollas. Sólo pueriles.
A mí las bromas de cámara oculta me dan ganas de agredir al gancho, muchas ganas.
Claro que cuando Quintero hace entrevistas en profundidad a deficientes mentales también me dan ganas de darle un puñetazo.
Debe ser que la vergüenza ajena me incita a la violencia.
En las cámaras ocultas desde luego a veces no queda muy claro lo que es una broma o una verdadera burrada. A veces sí que tiene verdadero valor de investigación, como cuando hace unos años se mostraba cómo eran de verdad algunos personajillos como Paco Porras y demás, o inflitrar a una periodista en un concurso de belleza y hacerla ganar. La ética de eso también es discutible, de todos modos.
El Risitas de Quintero no es que tenga muchas luces, pero al menos sabe lo que hace y para qué. Lo que sí que era de vergüenza ajena era el Pozí, que aquello parecía una novela de Valle Inclán.
Pues me partí la caja con Borat y ahora con Bruno, no es que sea espectacular, pero creo qeu sabe poner el dedo donde más duele, además, creo que es muy buen actor, porque lo que hace tiene mérito, y además, ver como se mueve en la delgada línea de lo legal y la tocada de huevos al prójimo es divertido. Hay momentos en los que sientes una enorme vergüenza.
Que le echa un par de güevos como sandías no lo dudo, y se le ve salir por pies más de una vez. Y lo de la jaula pone los pelos de punta
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