300 patadas en la boca. La ética, que no la estética, del videojuego. El Mínimo Común Friki.
De veras que cada día me siento más extrañado por lo mal repartido que está el mundo. Cuando se estrenó Troya esperé que la moderna cinematografía pudiese exhibir en toda su gloria a los legendarios aqueos como gigantes, verlos transfigurarse al ser poseídos por los dioses y que se hiciera creíble que el común de los mortales huyesen despavoridos al contemplar a Héctor y a Diomedes, y que Aquiles luciese una armadura hecha por el mismo Hefestos que pareciese líquida como un T1000, ensartando a tres o cuatro con su lanza con cada golpe de brazo. Cada vez que cayese un héroe veríamos cómo la sombra que es su alma descendería al Hades, y sus armas resonarían. Quizá no veríamos a los dioses como tales, pero sí sus sombras en el cielo, o su espíritu al poseer a uno de los héroes y así hacer saber sus designios. Oiríamos abrirse los cielos con el grito de Aquiles al ser herido en el talón, y Ulises fecundo en ardides acabaría la película partiendo en una negra y cóncava nave camino de Ítaca.
¿Y qué es lo que me hicieron? Troya, flojita por donde uno la mire. Me medio historificaron el mito pero ni chica ni limoná sino todo lo contrario.
¿Y qué me hacen con la batalla del paso de las Termópilas? ¿Qué me hacen? ¡Huy lo que me han hecho!
Vamos a partir desde el principio, y es que la obra de Miller es en muchos casos discutible, históricamente un cachondeo y en muchos casos visualmente buena pero rozando a veces el absurdo. Ahora bien: lo que a veces funciona por los pelos en imagen estática en imagen en movimiento es… no sé cómo decirlo, porque me faltan las palabras. Hay cosas que se pueden tolerar, como que los espartanos vayan a pecho lobo, y ya dije en su momento que Miller quizá se inspirase en los cuadros de David y en otras visiones estilizadas de los griegos, pero luego es también muy cuestionable el aspecto totalmente macarra tirando a absurdo de cómo se retrata a los persas, que básicamente no viene a cuento. Paridas como poner a los éforos como “sacerdotes endogámicos” con la piel llena de bubas, cuando en realidad no eran sino los miembros de la gerontocracia espartana, los que conocemos la obra de Miller desde hace tiempo vemos que no es más que una complacencia en el autoplagio y en creerse, como John Woo con las palomas, que repetir la misma parida en distintos sitios es un rasgo de auteur, de ahí que tengamos a tíos raros y pálidos con la piel llena de bubas debajo de las alcantarillas de Nueva York en Daredevil, mendigos caníbales igualitos en Ronin y por fin en
Por tanto para mí 300, la novela gráfica, me parece en general visualmente bonita, con cagadas de guión más que considerables pero en general pasable dentro de la obra de un autor que cuando quiere hacerlo bien se sale de la escala y cuando está vago o de resaca patina cosa mala.
¿Qué hace esta película? Pues me parece que, aunque pretenda seguir fielmente el cómic, abandona sus hallazgos, que también los tiene, y potencia hasta el paroxismo sus muchos errores, además de aportar otros tantos de su propia cosecha. A medida que se iban sabiendo más cosas de la película y aparecían más imágenes mis temores fueron creciendo, hasta que el sábado me armé de valor y fui a verla esperando que la pérdida de mis vacaciones se viese atenuada un poco por el espectáculo de gente muriendo.
Virgen del Perpetuo Socorro, lo que he visto ahí. Sí, la película sigue más o menos al cómic, y en algo no falla: siempre que se aparta de él la caga estrepitosamente. La verdad es que las escasas 80 páginas de cómic hechas a grandes viñetas había que alargarlas, pero se escoge el peor de los caminos. Nos introduce, ya de paso al principio, a un personaje, un tal capitán, y a su hijo, que la verdad a mí me recordó bastante a Rafa Nadal. Como no podía ser de otra manera, nos dan la vara con el personaje de la reina, cosa totalmente absurda porque Esparta no era una monarquía sino una diarquía (dos reyes), el rey era poco más que el general del ejército y todo el poder real estaba en la gerontocracia, así que dudo incluso que la reina tuviese tal título. Pero no, nos tienen que meter a un personaje femenino por narices en medio de una sociedad profundamente misógina como la griega, y más la espartana. Los campos de trigo, muy bonitos, nadie nos explica luego quién los va a segar porque todos son guerreros, pero muy bonitos.
Por cierto: lo de lanzar a los emisarios persas a un pozo es cierto, pero también lo es que el emisario en la película tiene toda la razón del mundo al decir que es una blasfemia, ya que el carácter sagrado de los embajadores, que nosotros muy civilizadamente hemos heredado con lo de la inmunidad diplomática, era un verdadero tabú en un mundo en el que las noticias llegaban lentamente y se necesitaba estar comunicado con el resto de los vecinos. Ese acto tan de machote de Leónidas, miren ustedes por donde, es una atrocidad que denota bastante bien cómo de brutos eran los espartanos, y más todavía que después enviasen ellos mismos a dos emisarios al imperio persa a ver si se los cargaban y quedaban a la par. A pesar de los muchos desplantes e insultos de los espartanos en la corte de Jerjes, éste se negó a hacerles ningún daño y los devolvió a su casa sin tocarles un pelo. Sí, ese Jerjes que en la película es tan malosote como Sauron. Pero eso sí: los que defendían la civilización eran los espartanos, faltaría más.
Llegado ya al meollo de la batallita, la cosa se pone cada vez mejor. Nuevamente, seguimos con que sólo son 300 y unos cuántos aficionados de otras ciudades. Bueno, eso vamos a dejarlo, aunque en realidad eran varios miles. Lo importante es que al llegar al paso Leónidas se encuentra con Efialtes, el espartano genéticamente in-válido que es rechazado por Leónidas por una razón de peso, ya que debido a su deformidad no puede ser uno más entre los homoioi, los hoplitas, pues cada uno protege con su escudo a su compañero desde el muslo al cuello. Por eso el puesto de honor en la falange, que ocupaba el rey, era el último por la derecha, sin nadie que lo protegiese. Pues bien, esto que le cuenta Leónidas más o menos se sostiene dentro de lo que cabe en el cómic, pues veremos siempre a los espartanos luchando como hoplitas, o sea en formación y con lanza, aunque la interpretación de lo que es una falange para Miller es de por sí discutible:
Como se puede ver, ahí nadie protege el flanco de nadie y se limitan a ir en capas como si fueran una lasaña, pero en fin... Ahora bien, en la película ya es de cachondeo, porque a la mínima... ¡Ajumba! ¡A pecho descubierto, a pelearnos contra la horda que se nos viene encima! ¡No hubiesen durado los 300 ni cinco minutos! ¿Pero qué se puede esperar de semejantes guionistas con el cerebro desnaturalizado que lo primero que nos muestran es una melé como en el rugby o en el fútbol americano, a empujarse? Y los 300 no sólo no mueren aplastados ante semejante marea humana sino que, ¡tócate el nardo, Isaac Newton y la fuerza igual a masa por aceleración!, los espartanos empujan más. ¿Pero cómo van a empujar más, burros, si son muchos menos? Y nada, a pelear en combate singular... a espada. Miller al menos los pone siempre a lanza, pero aquí no, hay que lucirse, y dale a la espadita. Espaditas, por cierto, que deben ser de adamántium como mínimo, porque donde dan el tajo miembro amputado que te crío. ¿Épica? No, ida de olla y chapuza.
¿Qué es lo que pasa entonces? Pues que el argumento da un vuelco completo. Muchas veces, un pequeño cambio en el guión respecto al original implica cambios drásticos. Por ejemplo, en El Prestigio, en la novela la máquina de Tesla creaba una figura fantasmal del original, pero en la película literalmente duplica la materia, y Tesla queda como un retrasado porque no hace otra cosa que duplicar sombreros y gatos, y no se le pasa por la imaginación duplicar... no sé... lingotes de oro, por ejemplo, con lo que podría haber comprado enterita la compañía de su querido Edison. Un pequeño cambio, unas grandes implicaciones. Del mismo modo en cuanto nos descuidamos ya no vemos ni un mal intento de falange, sino que hala, a lo bruto y a lo gañán peleando como vikingos, la explicación que le ha dado Leónidas a Efialtes se convierte... ¡en un puteo de tamaño colosal! "No, mira, chico, que no es nada personal, pero como estás así como mal hecho no puedes tener cabida en el preciso mecanismo de relojería que es nuestra impenetrable falange, je, je." Imaginémonos al pobre Efialtes observando la batalla desde lejos y que ve una vez tras otra que los espartanos van por libre pegando tajos, y luciéndose haciendo filigranas con la lanza como si fuese aquello el circo chino.
"¡Hijos de puta!", me puedo imaginar al pobre deforme, sus gritos ahogados por los de la batalla. "¡Que te den por culo, Leónidas! ¿Qué te costaba dejarme al fondo, y cuando todos salgáis en tropel permitirme ganar la gloria y morir en combate? ¡No me dejáis jugar con vosotros porque soy feo, cabronazos!" Es decir: en la película Efialtes tiene toda la razón del mundo para traicionar a los espartanos, porque son, literalmente, unos hijos de puta que no le dejan jugar con ellos. Qué coño, ni siquiera es una traición, es pura justicia. Además, otra tontería ya de paso, pues en la película Efialtes los sigue desde la misma Esparta, mientras que en el cómic se insinúa que debe ser de la zona, porque o si no, ¿cómo coño va a saber del paso de cabras? ¿Lo leyó en la guía Michelín? Vamos, hombre, no me jodas.
Pero eso no es sino la punta de unos despropósitos sobre otros. La primera vez que todos los espartanos gritan a la vez "¡ahú!" casi me caigo de la butaca. Como ya dije en otra ocasión, poco es en realidad lo que sabemos de los espartanos, así que Miller los pone más o menos como marines pasados de vueltas. Vale, aceptaremos barco. Pero el director y guionista quiere llevar eso un paso más allá. Ya puestos, podían gritar "¡hua!", y ya los ponemos directamente como Rangers. Después, demostrando que el que escribió esa anormalidad de guión debe tener la cultura y madurez mental de un chico de catorce años no muy espabilado, cuando los ejércitos de Jerjes se ponen en movimiento... ¡literalmente se mueve la tierra y creen se trata de un seísmo! ¿Pero vosotros sabéis lo que es una metáfora y una hipérbole, panda de capullos? También podríais haber puesto que se secan los ríos de verdad cuando el ejército bebe. O Leónidas podría decirle a su reina: “Son tus dientes como perlas”, y al sonreír ella que apareciesen efectivamente perlas en lugar de piños.
Aunque lo mejor es cuando, realmente, las flechas cubren el sol. Nuevamente ¿para qué vamos a pensar, si podemos hacer efectos especiales?
Me puedo imaginar la escena, en Esparta, mientras Leónidas les explicaba la estrategia a seguir:
“Ya sabéis muchachotes: siempre para adelante, y matáis a todo lo que se mueva y no hable griego. Formación libre, cada a uno a su bola y el que más mate invita a cervezas, que cuando se es tan machote lo de la estrategia y la táctica es cosa de maricones. Simple, efectivo y eficaz. Se acabó la charla. ¿Alguna pregunta?”
"Eh.... Rey Leónidas, rey Leónidas..."
"¿Y si nos atacan con granadas?"
"¿Con granadas? Pero si faltan mil años para inventar eso."
"¿Pero y si nos las lanzan?"
"Hummm... Pues os agacháis, y os cubrís."
"¿Y si nos tiran muchas, pero muchísimas muchísimas flechas?"
"Pues... también. Os agacháis y os cubrís."
"¿Y si de repente entra en erupción un volcán?!
"¡También! ¡Te agachas y te cubres, pesao!"
Y eso es lo que hacen los espartanos cuando les tiran doscientos mil millones de flechas que literalmente cubren el sol. ¡Y no muere ni uno! Al menos Miller nos escamoteaba de dónde venían las flechas, pero aquí lo vemos: del quinto nabo, del otro lado de la bahía, ¡como a tres o cinco kilómetros como mínimo! ¡Vive Diso que me gustaría ver los brazos de los arqueros que lanzan flechas en semejante parábola, porque únicamente ROB! podría ser capaz de semejante fazaña! Más aún: ¿por qué son tan capullos los persas de invadir Grecia, si podían limitarse a lanzarles flechas desde allí en plan V2? No sólo eso, sino que además según esta película parece que toda la historia de la guerra está equivocada. Me pregunto cómo es posible que después de las Termópilas alguien volviese a utilizar arqueros, cuando lo único que tienes que hacer... es agacharte y cubrirte.
A todo esto hay que hacer mención especial al escudo, completamente metálico, en el que milagrosamente se clavan esas flechas cuya fuerza al aterrizar desde semejante distancia no me la quiero ni imaginar. ¿Serán también de adamántium? Más extrañado estoy del hecho de que puedan con él, ya que si alguno ha intentado levantar una tapa de alcantarilla, que es bastante más pequeña, no hay dios que la levante, así que el doble de grande y con un grosor considerable para aguantar lo que le caiga como si fuera el escudo del Capitán América... pues échemosle como mínimo entre treinta y cincuenta kilos, así a pulso colgando del antebrazo. Ni estando como Conan se puede llevar eso. Pero claro, eso es lo bonito, que es una película, dirán algunos. Pero es que yo no voy al cine a que me tomen por el pito del sereno.
Cuando les tiran granadas tampoco muere ninguno, faltaría más. De hecho es una de las escenas donde uno ve que es completamente falso lo que muchos se limitan a repetir como si fuera una gran revelación, que hereda en gran parte la estética del videojuego. ¿Por qué? ¿Por los colorines de ordenador? Eso es puramente anecdótico. Lo realmente estremecedor de esta película es que exhibe claramente la ética del videojuego, en la que el protagonista es invulnerable, un sobrao, y los malos un conjunto de monigotes sin cerebro que se ponen delante para ser muertos y desmembrados con distintas armas, igual que en la tonta Equilibrium y en la oligofrénica Ultraviolet, a la que 300 intenta duramente disputarle el título de película más idiota de la historia.
Algunos considerarán épica esta película, pero no deja de ser una pelea de garrulos contra gañanes, no el enfrentamiento entre un sofisticado imperio y unos hábiles estrategas que hicieron fuerza de su debilidad sacando ventaja de su conocimiento del terreno. Aquí sólo hay una brutalidad que es vencida con más brutalidad. En esa escena de las granadas los persas son sencillamente gilipollas, y no protegen a los granaderos, como haría cualquiera con dos dedos de frente. Hay que ser capullo y simplón, como un muñeco de videojuego que está para que lo mate el sobrao del héroe sin ningún esfuerzo. La ética del videojuego, del arcade clásico y del mata-mata. Obviamente no todos los videojuegos son así, pues hay otros en los que se juega en línea contra otros jugadores, y en el antiguo César al que jugaba yo en monitores de fósforo naranja se debía escoger la mejor estrategia para vencer a los bárbaros. ¿Por qué no aplicar la ética de videojuegos como el Sim City, o el Civilization? Además, la ética de los mata-mata no es sino la traslación al videojuego de la fantasía de poder más elemental, la de la invulnerabilidad y la del jugador de ventaja, que ha existido desde siempre y mucho antes que el primer videojuego.
De verdad que llegó un momento en el que uno se preguntaba cuál sería el nuevo despropósito que aparecería ante sus ojos. Como dije, cualquier añadido a la idea original de Miller es una cagada. El capitán y su hijo están para protagonizar uno de los momentos más ridículos de la película, cuando le matan a su niño y entra en cólera. ¡Vaya mierda de espartano! ¿Eso es ser lacónico e imperturbable ante los sufrimientos? Es la tontería más grande que he visto desde que, en la adaptación de El Señor de los Anillos, Denethor, senescal del rey y representante de una raza sabia y fuerte, pierde la razón porque le matan a su hijo, educado como guerrero, en vez de volverse loco al enfrentarse mentalmente a Sauron, con lo que parece poco más que un pusilánime. Del mismo modo, si ya saben desde el principio los espartanos que van allí a morir todos... ¿por qué coge semejante berrinche, si ha tenido una muerte honorable? ¡Hay que joderse! ¡Vaya mierda de espartano! Por cierto que tampoco Leónidas da la talla respecto al cómic, ya que en éste al menos se puede entrever la devoción que sienten los soldados por su rey, siempre imperturbable y con cara de palo, un espartano perfecto, mientras que en la película gesticula y grita, pierde la compostura y está encoñado con su señora.
Los otros añadidos, los que se desarrollan en la misma Esparta, tampoco convencen. Sencillamente hay que meter a un personaje femenino en la misógina Esparta, y la verdad es que la solución que encuentra es el topicazo del siglo: se acuesta con uno para conseguir lo que quiere. El malo es de pura traca, se le va a la legua y además, el muy retrasado... ¡lleva encima un montón de monedas de oro acuñadas con el careto de Jerjes! ¡Gran estrategia, pardiez! ¡Como para tropezar por la calle y que se te caigan! Nuevamente, se pregunta uno si al guionista de quince años, no especialmente brillante, le pagaron por semejante churro.
De todos modos me guardo lo mejor para el final. Como ya me cachondeé en su momento cuando analicé El león de Esparta, lo de los "inmortales" ninjas es de coña, pero aquí el director quiere ir más allá. Llevan máscara, sí. ¿Qué será lo que quieren ocultar? Pues aquí lo vamos a saber, cuando a uno se la quitan y nos encontramos... un orco. Esto deja de ser históricamente discutible para pasar al viaje psicodélico, que sólo aumentará cuando nos aparezca un troll, que si en El Señor de los Anillos esa escena en Moria tuvo mucho éxito aquí no vamos a ser menos. Pero aún nos falta un detalle para ser perfectos, el cross over con Hellraiser que ya habíamos entrevisto con el árbol lleno de cadáveres grotescamente clavados en él. Pues nos aparecerá también un cenobita como ejecutor de Jerjes, con dos brazos óseos en forma de cuchilla, que me provocó el mismo pensamiento que el tipo con dos cuchillas de acero por antebrazos que sale en Shang Chi: "Debe ser un chou cuando vaya a mear". Si luego es cierto lo que dice la Wikipedia en la entrada sobre la película, que el director dice “los sucesos son correctos en un 90 por ciento. Es sólo en la visualización que se aloca…. Le he mostrado la película a historiadores de clase mundial que han dicho que es impresionante. No pueden creer que sea tan precisa como lo es”, entonces la única conclusión lógica a la que uno puede llegar es que Zack Zinder se droga, o vive en su particular mundo de imaginación y fantasía. Si la película ya había naufragado estrepitosamente llevarla a una dimensión alternativa en la que existen semejantes bichos es tirarse directamente por el precipicio. Si ya uno no sabe en qué mundo está sucediendo lo que ve, apaga y vámonos.
No se me entienda mal: a mí me parece de lo más divertido y correcto Hércules y Xena, que hacen mangas y capirotes con la mitología clásica, que siempre se ha utilizado para eso. Del mismo modo siempre se ha tomado la mitología o la historia para desbarres mentales, y de ahí tenemos la Canción de Hielo y Fuego, que más o menos toma su origen de la Guerra de las Dos Rosas, o la serie de Fundación de Asimov que es la Caída del Imperio Romano. En la antigua revista 1984 y Zona 84 se vieron montones de ejemplos de traslaciones de hechos mitológicos e históricos a escenarios de ciencia ficción y fantasía heroica. Y estupendo. Pero esto... esto es tomarnos por idiotas a un nivel como no había visto como mínimo desde El Pacto de los Lobos.
Estamos ante una película que no sólo traiciona la fidelidad histórica, sino que traiciona el más mínimo respeto a la inteligencia del espectador. Apela por tanto al Mínimo Común Friki, y se cree que porque veamos a un montón de macarras predestinados a llevarse a todos por delante como si hubiesen metido las claves de invulnerabilidad de un videojuego se nos va a poner gordísima. Esta gente, como los que hicieron El Motorista Fantasma o Supermán IV, se creen que todos los frikis somos gilipollas, con la edad mental de un niño de siete años y que ante cualquier tontería friki aplaudimos con la orejas. Anda, iros a cagar a la vía. Pero cuando pase el tren, ¿eh?
Pues me parece muy bien: el que quiera ser tratado como un imbécil puede ir a verla al cine y fliparlo después de escuchar la COPE, y después de verla que no se olvide de escribir Jerjes así: Xerxes, aceptable dentro del español pero que me da a mí que no se utiliza por prurito clásico, sino porque así se escribe en los foros en inglés, del mismo modo que mucho meapilas llama Maximus al protagonista de Gladiéitor. Si ya lo pronuncias Shershes, tiene premio.
No es de extrañar tampoco que hoy mismo el ínclito César Vidal, todólogo y grafómano, se nos despegue con una joya de semejante kilataje:
"Ignoro cómo será la película y la acogida que reciba, pero que me parecen obvias las causas de la pervivencia del ejemplo de Leónidas con el paso del tiempo. El amor a la patria, la defensa de la ley, la aceptación de que la libertad ha de ser defendida, el rechazo del despotismo oriental, el sacrificio -si es preciso hasta la muerte- por las futuras generaciones, el valor son sólo algunas de ellas. Partiendo de esa base, comprendo que una era que da personajes como ZP no entienda al rey espartano. De personas que siguen a un sujeto en el que no se halla ni una sola de las virtudes típicamente masculinas -ni una que ya es decir- hasta me espero que afirme que los espartanos eran gays o que Leónidas era un fascista. ¿Cómo iban a reaccionar de otra manera gente que cuando ve la bandera nacional se pone como la niña del exorcista cuando la rocían con agua bendita?"
Que semejante mendrugo y paria intelectual sea uno de los que vende más libros de Historia en España puede, quizá, explicar también el éxito de esta película, que me imagino que causará infinitas poluciones nocturnas a esos tipos que tanto me gustan a mí, y que escriben sus blogs "en defensa de la Civilización". A éstos tampoco les importará que el imperio aqueménida no fuera ni de lejos más despótico que la mayor parte de las polis griegas, ni les importará el detalle de que el Segunda Guerra Médica no fuese realmente un enfrentamiento entre persas y griegos, ya que parte de los griegos se aliaron de buena gana con los persas. Leónidas no sería gay, pero seguro que en la agojé le petaron más de una vez el kakas, o se lo petó él a más de uno, pues hasta en el más elemental de los manuales de historia se dice que se fomentaban las relaciones homoeróticas entre los camaradas de armas. Por si fuera poco es lo habitual que ocurra en sociedades fuertemente misóginas y en cuerpos exclusivamente de hombres, donde se practican las "virtudes típicamente masculinas", como la milicia y el sacerdocio célibe, instituciones en las que las relaciones homosexuales son mucho más frecuentes que en el resto de la sociedad. Curioso, ¿no? Del mismo modo, está también por verse si el sacrificio de Leónidas fue un acto de generosidad patriótica, de cabezonería o una especie de suicidio consentido para convertirse en héroe, pues si realmente hubiese salido de la ciudad contraviniendo las órdenes de lo éforos a su vuelta a Esparta habría sido juzgado por traición.
Muchos diréis: "Tío, si sólo es una película". Pero es que nada es "sólo" una película, ni un libro, ni un cómic. Las simplificaciones, las exageraciones para un lado y para otro no son gratuitas, y lo que quizá podría ser considerado como licencia en un ámbito artístico pasa a otros que no comparten con él esos privilegios. La simplificación y el maniqueísmo hasta el borde de la demonización del enemigo que vemos en 300 la palpamos todos los días en lo que nos rodea, en las opiniones salvajes de algunos que se hacen llamar demócratas, o que lucen orgullosos una brutal y mal informada maurofobia a la vez que insultan a los nacionalistas tibios. Veremos realmente el daño que esta película puede haber hecho cuando dentro de diez años oigamos a alguien de veinticinco decir: "Tío, cómo molaban los espartanos, y qué hijoputas los persas ésos, que además eran feos de cojones. Porque eso pasó de verdad, ¿no?" Me puedo imaginar a día de hoy a los profesores de historia, en estos tiempos donde a los canis no se les ocurre ni de lejos la idea de abrir un libro, hacer un verdadero balance de daños.
Hace unos pocos días puse un vídeo estremecedor de unos dibujos animados iraníes, y precisamente Irán se ha quejado de la visión general que se da en 300 del mundo oriental, que efectivamente poco tiene que envidiar a las películas alemanas en las que los judíos eran tipos encorvados de barba de chivo que violaban a rubias muchachitas y maquinaban contra la civilización cristiana. Si en vez de ser lo que son ahora los iraníes hubiesen tomado el camino de apertura que habían empezado pero que han truncado quizá se podrían plantear hacer una película ecuánime sobre las Temópilas, pero me parece que sería pedirle peras al olmo Lo de esos dibujos es estremecedor, sí, pero quizá 300, sobre todo en esta versión en película, no sea sino lo mismo, pero un poco más disimuladamente y con muchos más medios.
De todos modos, para terminar, volveremos a la película y a la escena final, que también tiene su miga, cuando el buen Faramir arenga a sus soldados antes del inicio de la Batalla de Platea, que no tengo ni idea de cómo coño lo van a escuchar todos, y tiene una visión de futuro en la que Grecia liderará al mundo y dará paso a nuestra Civilización. Con un par. Vamos, que además es vidente. Que la aportación a la civilización de Esparta sea casi nula, excepto la admiración que por ellos sintieron todos los totalitarismos del mundo, sobre todo los prusianos y los nazis, parece que no le importa. Pero cuando uno los ve al mogollón, treinta mil griegos, dice que están en desventaja de tres a uno, y que le parece bien, lo que le recuerda a uno lo de "¿Que el Búnker está rodeado y sólo me protegen las Juventudes Hitlerianas? ¿Y qué? ¡Un alemán vale por cincuenta rusos!", o "¿Acaso dice usted, Red Butler, que un yankie vale tanto como un caballero del sur?" La ética del sobrao. Sólo le falta decir al Faramir que son 30.000 blancos marcando tableta de chocolate en la tripita contra gitanos, negros, moros y achinados, que no sé por qué no ponen blancos entre los persas, que también los había. Y es que en el colmo de la idiocia se reincide al final de la película, y nos muestra a un ejército superado en número... ¡que va a plantar cara a un enemigo superior en llano! Y no sólo eso, sino que ya no se disimula, ni falange, ni formación ni leches... ¡y se ponen a correr todos como locos como si fueran cimbrios o teutones, lanzándose en una carrera contra un enemigo que está tan lejos que ni se le ve! Los pilla una falange bien plantada, ya no digamos un manípulo romano, y los hace trizas allí mismo.
Me puedo imaginar perfectamente la estampa:
"Faramir, Faramir. ¿Falta mucho?"
"¡No!
Y un rato después:
"Faramir, Faramir. Que digo yo que a este paso vamos a llegar cansados para luchar contra los persas. ¿Falta mucho?"
"¡No!"
Pasa otro rato y los persas aburridos de verlos correr hacia ellos.
"Faramir, Faramir. Que yo ya no puedo con el culo y el escudo pesa un huevo. ¿Falta mucho?"
"¡Sí!"
"Vale. Oye, otra cosa: si ahora que estamos corriendo como gilipollas a descubierto por una planicie les da por tirarnos muchas pero muchísimas flechas, ¿qué hacemos?"
"¡Fácil! ¡Agacharse y cubrirse!"
"¡Ojú! Digo... ¡ahú!"
Si de verdad hubiesen hecho semejante burrada los historiadores persas habrían escrito la historia del mundo y dirían de los extintos griegos que sólo tenían "dorados campos de trigo, esclavos... y arrogancia."
Otros a los que tampoco les gusta que les tomen el pelo: 1, 2, 3, 4, 5.
Etiquetas: Comics, Frikismo Cartesiano, Películas, Purgandus Populum






























37 Comentarios:
Por si alguien quiere comentar diciendo alguna idiotez, sólo os recomiendo que antes os leáis la política de la empresa:
http://larealidadestupefaciente.blogspot.com/2007/01/la-poltica-de-la-empresa.html
Mariconás, las justas.
A mi me queda sólo una duda...
"los que conocemos la obra de Millar"... Pues que no era de Miller
(ya no voy a decir nada de que falto el "no es mi látigo lo que temen"... porque JC me podría acusar de plagio)
Hombre, siempre se escapa alguna cosilla. También he detectado una "falanje", con j. Siempre hay que darle una pulida final a la entradas, por lo menos yo lo hago cuando puedo.
Brutal: me has quitado las ganas de gastarme 6 lerus, y tal vez incluso las de ocupar parte de mi ancho de banda y de mi disco duro.
Qué carajo tendrá que ver mi segunda ley con lo que hacen los personajes de los cómics!. Maldita la hora en que cayó la manzana.
Me gustaría hacerte una sugerencia, como ávido lector tuyo (que no dado a los comentarios). Cuando hagas un post sobre una película de este calibre, sin rigor histórico pero con muchas hostias (y no eclesiásticas), pon al principio del post dos enlaces, o "tuto " o "muete", o quizás más dado para tus lectores, "lobotomía lenta, dolorosa e irreversible" o "recuerdo pasajero", de tal forma que con el primer vínculo uno haya de leer completa la entrada, y le den ganas de llamar por teléfono a FRank Miller y decirle que reescriba el cómic y a Zack Snyder y que ruede de nuevo lapelícula, y con el segundo vínculo uno sólo lea la conclusión y sea capaz de ir al cine a disfrutar tan sólo del espectáculo visual con alguna noción de por qué no hay que creer a rajatabla lo que Hollywood dice. Portese bien!
Señor Newton: sea usted bueno y vuelva a la tumba, que no tiene los huesos ya para según qué trotes.
Y al señor de la Vega no le he terminado de pillar la intención. No he puesto aviso de spoilers, pero es que todo el mundo sabe de qué va el rollito.
Sí, ya se, realidad o no, verosimilitud y bla bla bla... no te lo tomes a mal, pero das mucha lástima. Nadie lo niega, eres una de las personas que más debe saber de historia, de literatura, y de lo que tú quieras. Y te envidio por eso. Aunque a la vez, eso, me das mucha lástima. Ya no sabes disfrutar. ¿Quién va a ver esta película pensando que va a encontrarse con un documento histórico? ¿Es como ir a ver "El Mexicano" y criticarla porque la ceguera de Johnny Depp debería causarle la muerte? Es como si fueras a ver X-Men esperando que te revelen los principios fundamentales sobre la evolución humana y la física.
Me sabe mal, porque los más tontos que tú, disfrutamos como niños pequeños de una película históricamente imposible, qué duda cabe, pero la mar de entretenida. Sin duda una de las mejores películas de "acción" de los últimos años.
Seguro que cuando viste a Légolas cargarse al Olifante y hacer surf sobre su tromba te estuviste a punto de levantar de la butaca y marcharte... y no porque ya la escena sea imposible de por sí, si no porque en realidad los elfos deben regirse por las reglas de bla bla bla...
Vaya, que hay diferentes tipos de películas para diferentes tipos de público. Evita las películas para tontos, y quédate con los ladrillos dogvillescos de Trier y demás... por tu bien.
La verdad es que la gente no aprende, aunque se avise al principio. Podría borrar la tontería, pero hoy no me apetece. A ver: ¿voy yo a insultarte a tu blog, que ni me va ni me viene? ¿Pues para qué vienes al mío a hacer el moñas? En fin...
"Sí, ya se, realidad o no, verosimilitud y bla bla bla... no te lo tomes a mal, pero das mucha lástima."
Véase la fina ironía, y cómo el autor intenta tomar una posición de superioridad moral ante alguien por quien dice tener lástima (yo). También me pide que no me lo tome a mal, lo que no deja de ser como mínimo curioso. ¿Si me lo tomo a mal el malo soy yo por no saber entender su complejo mundo interior? La verdad es que no debo ser tan listo, porque por mucho que lo intente la frase “Eres un hijoputa, pero no me lo tomes a mal”, la veo como una contradicción interna.
“Nadie lo niega, eres una de las personas que más debe saber de historia, de literatura, y de lo que tú quieras.”
Lo niego yo. En estos casos, además, lo de alabar irónicamente al adversario presupone que la opinión que se está expresando es la que se supone que él aludido tiene de sí mismo.
“Y te envidio por eso. Aunque a la vez, eso, me das mucha lástima.”
¿Me envidias? ¿Por qué? Si doy lástima.
“Ya no sabes disfrutar.”
¿Presupones con ese adverbio de tiempo que alguna vez supe hacerlo? ¿Cómo se mide el goce subjetivo?
“¿Quién va a ver esta película pensando que va a encontrarse con un documento histórico?”
Yo no. De hecho, como se vio en la crítica que hice de El León de Esparta, tenía grandes esperanzas en esta película. Pero qué quieres, es una mierdecilla. Además como se ve considero que el cómic, sin ser la pera, es más que aceptable a pesar de las licencias históricas que se toma. Mi argumento para criticar la película es que, a pesar de seguir fielmente algunos aspecto visuales de la obra de Miller, desecha lo bueno que ésta tiene y añade una nueva capa que es un basurilla.
“¿Es como ir a ver "El Mexicano" y criticarla porque la ceguera de Johnny Depp debería causarle la muerte? Es como si fueras a ver X-Men esperando que te revelen los principios fundamentales sobre la evolución humana y la física.”
Especulaciones temerarias sobre lo que pueda haber pensado o dejado de pensar sobre películas de las que no he dicho ni pío. Sobre los X-Men, conozco el mundo del que proceden y los supuestos que hay que aceptar para disfrutarlas probablemente desde antes que tú nacieras. Eso no quita que, siendo los mismos personajes y siendo tres películas dentro de una misma serie, las dos primeras estén pero que muy bien y que la tercera sea una chapucilla mal parida. También le puede gustar a uno Rocky y decir que luego las ideas y los argumentos se fueron por el desagüe.
“Me sabe mal, porque los más tontos que tú, disfrutamos como niños pequeños de una película históricamente imposible, qué duda cabe, pero la mar de entretenida.”
Nuevamente, el autor se lamenta de la pobreza de espíritu de los que no hemos hecho el esfuerzo sobrehumano y el sacrificio de permanecer en un nicho cultural poco elevado, y hemos sucumbido a la tentación de encenagamos en los vicios nefastos del pensamiento y el deleite de las obras culturales del arte y de la literatura que han conformado nuestra cultura. Tampoco tiene nada que ver, lo lamento, lo que es infantil con lo que es pueril. Hay rasgos infantiles deseables como la curiosidad y la sociabilidad que se deben conservar toda la vida, pero lo pueril, como las rabietas y ponerse a insultar a los demás y decirles que dan pena porque no comulgan con lo mismo que a uno lo hace babear de placer en un estupor oligofrénico, está fuera de lugar en un comportamiento adulto, y son rasgos de la personalidad que hay que pulir si se espera que lo tomen a uno en serio. Del mismo modo las sobrerreacciones al sentirse atacado personalmente frente a una crítica de algo admirado tampoco denota una personalidad bien formada. Poner en el blog como avatar a un payaso tampoco ayuda.
La verdad es que estas cosas me joden, porque no soy nada orteguiano, pero me tocan las narices estos alardeos de “hombre masa” que exige que se le respete dentro de su ignorancia y se siente ofendido cuando alguien es capaz de ver cosas que él se ha autocensurado para no aprender y no discernir, o tiene una pataleta cuando le ponen en evidencia que el emperador está desnudo y que aquello que él consideraba sublime no es más que un tío con el culo al aire. Te echan en cara que sepas más que ellos y lo interpretan automáticamente como un agravio, que tu intención es humillarlos y que te ríes de sus deficiencias culturales de las que sin embargo parecen estar más que orgullosos. Pues ya tienen dos trabajos: cabrearse solos y descabrearse más solos todavía. Lo más grave es que se detectan cada vez más de estos casos, y cada vez en gente de mayor edad.
“Sin duda una de las mejores películas de "acción" de los últimos años.”
Lo de las comillas en “acción” no sé a qué viene. Pero ten por seguro que por mucho que me hayan gustado las de La Jungla de Cristal como la siguiente sea una mierdecilla ni San Bruce Willis ni leches: la pondré a la altura del betún.
“Seguro que cuando viste a Légolas cargarse al Olifante y hacer surf sobre su tromba te estuviste a punto de levantar de la butaca y marcharte... y no porque ya la escena sea imposible de por sí, si no porque en realidad los elfos deben regirse por las reglas de bla bla bla...”
Nuevamente, especulaciones temerarias de lo que yo pienso o dejo de pensar. Me pareció una parida que no venía a cuento, nada más. A pesar de lo que piensen algunos, yo no opino que “más siempre es mejor”. En general ESDLA de Jackson me parece bien, se van por el lado fácil siempre que pueden y nada más. Si hubiesen gastado menos dinero y más cacumen les habrían quedado perfectas, pero habiendo dinero y efectos especiales... alejemos de nosotros el feo vicio de pensar. ¿Para qué lo vamos a hacer lógico, bonito o interesante, si lo podemos hacer más bruto y la gente nos lo flipa? Ése es el principio que está rigiendo últimamente en las películas destinadas al público friki, y por eso digo negativamente que apelan a lo que yo llamo el Mínimo Común Friki.
“Vaya, que hay diferentes tipos de películas para diferentes tipos de público.”
Ahí tienes toda la razón: cada película tiene el público que se merece: Ultraviolet, Van Helsing, Underworld, 300, Barbie y el Lago de los Cisnes...
La verdad es que si nos ponemos en la disyuntiva de ser felices a costa de ser tontos, recordemos, eso sí con respeto, el eterno estado de aparente felicidad estupidizada que muestran los retrasados mentales o los afectados por el síndrome de Down, que con cualquier cosa se ríen como chiquillos aunque tengan cuarenta años. Dice el dicho popular que todos los tontos son felices, pero eso no quita que siendo listo se pueda serlo más todavía.
Si volvemos a la eterna discusión de que “es una película que da lo que promete” o “sólo es para entretenerse”, llegamos por reducción al absurdo que las mejores películas de la historia no son las de John Ford ni las de Lucas, sino cualquier porno gonzo anónimo.
“Evita las películas para tontos, y quédate con los ladrillos dogvillescos de Trier y demás... por tu bien.”
¿Y tú de dónde has sacado que a mí me va lo de Dogma (no, la de K Smith no, la otra)? Yo a Dogville no me acerco ni jarto vino.
¿Por mi bien? ¿Eso es una amenaza?
Veo que le ha encantado la peli y que ha perdido gran parte de sus posibles ahorros viéndola una y otra vez :p
Un saludo, amigo del avatar insufrible. ^
Por cierto, no me des cañita como al anterior visitante, majo.
Qué va, hombre. Lo cortés nunca quitará lo valiente.
Bueno, ya me da miedo hasta abrir la boca, pero haremos un intento.
Aunque el mínimo común friki te dé rabia, a mí me parece inherente al frikismo en sí; quizás una de las mejores cosas que tienen los frikis es una capacidad de ilusión y de entusiasmo muy infantil (y un poco pueril) ante cosas muy sencillas, como por ejemplo una nena en bikini de cota de mallas o Stan Lee conduciendo un autobús.
No cabe duda de que eso nos hace perder el espíritu crítico con cierta frecuencia; pero también es verdad que muchos lo aparcamos (el poco que tenga cada uno) por voluntad propia, porque creemos que así disfrutamos más de lo que se nos ofrece, centrándonos en lo que nos entusiasma y cerrando un poco los ojos a lo que nos decepciona.
Suena bastante conformista, es verdad; pero a mí me sigue pareciendo una actitud positiva. Por mi parte, me carga bastante más el eterno friki insatisfecho (ignoro si es tu caso), que se pasó media vida suspirando porque hicieran una peli friki y ahora ninguna le parece lo bastante buena. Siempre hay alguno lamentándose a la salida del cine, y qué quieres, a mí me dan ganas de darle un cosqui, por aguafiestas.
Igual yo soy un poco simple.
No, muhé, si tampoco es eso. Una cosa es que uno vaya con ilusión al cine, cosa muy loable, y otra desconectar el cerebro. La suspensión de la incredulidad no es firmar un cheque en blanco al guionista y al director, como pretenden algunos. Y que conste que esto no sólo está pasando sólo en las pelis frikis, sino en el cine en general. Además si los frikis nos convertimos en consumidores complacientes a los que nos da igual 8 que 80 no sólo nos perderán el respeto,que ya lo han hecho, sino que nos ofrecerán cada vez peores y más simplones productos. Si protestamos y nos reímos en su cara cuando nos la quieran meter doblada, se pensarán las cosas antes de hacerlas. En parte ésa es la idea del Frikismo Cartesiano.
Por poner un ejemplo, y cuidado con el spoiler de Prison Break: Me puedo creer que haya un tío superinteligente que se deje enchironar para salvar la vida a su hermano, y que lleve tatuado el mapa de la prisión en el cuerpo. Me lo creo todo, de veras, y me lo paso como un enano. Además, como dejé muy claro en la entrada sobre Nueve Reinas, soy muy capaz de tragarme todo lo que me cuentan en una pantalla siempre que esté bien entretejido y contado.
Ahora bien: que a un tío le corten la mano de un hachazo, con el corte tan poco limpio que implica, el pavo lleve encima su mano desangrándose varias horas, la meta después en hielo húmedo y otras horas después se la reimplante ¡un veterinario!, pues mira, eso ya no me lo creo. Si se le pudriera a los dos días, quizá, pero lo otro supera mucho mi capacidad de comulgar con ruedas de molino. Coño, que no, que todos hemos leído en los periódicos casos de ésos y sabemos lo que se puede y lo que no se puede hacer.
A veces me pregunto cómo no tienen a alguien que revise los guiones y haga de abogado del diablo para evitar precisamente esas cosas.
Pero eso no quita que vaya a dejar de ver Prison Break y que me siga gustando. Ahora bien: no me callo, y que es una idiotez y una canteada del quince no me lo quita nadie.
udqSepa usted que me considero la musa no acreditada de este ultimo post (y si no pasen y vean el primer comentario del penultimo post).
A mi lo que me jode de todo esto es un poco lo que dices, el tirar por lo facil, lo tonto, lo simple y lo bruto. El pensar ya de antemano que la Historia es aburrida y que la ficcion supera siempre a la realidad. Y yo creo que no.
Aun estoy esperando la gran peli historica, una peli igual de fiel al Cine que a la Historia, para que una vez se destierre ese estupido prejuicio de que la Historia es aburrida y no sirve para nada. Durante unos segundos, cuando me entere que se iba a hacer esta peli, pense que esta seria aquella por la que suspiro. Pero al final no, asi que vuelvo a mi conviccion original, me morire sin que se haya hecho esa gran peli.
Y como se que a usted le importa tanto la ortografia y todas esas cosas importantes, le pido que me disculpe los acentos ya que le estoy escribiendo en un teclado en ingles.
Felicidades Sr. Santiego... Tiene Ud. su propio Troll...
Ahora a ver qué hace con él
No, no es un troll. Entre otras cosas porque se identifica y por el enlace se puede llegar a su propio blog. Lo que pasa es que la gente se calienta a veces por nada, y lo que se dice en este blog, igual que lo que se dicen en otros amigos que visito y en los que comento, muchas veces se toman las cosas como lo que no son. Más que nada lo considero una equivocación por ambas partes, porque por mi parte con habérselo borrado directamente como es mi derecho asunto acabado, y más habiéndolo advertido yo desde el principio. Si él leyese con más calma las cosas y se pensase lo que dice, también habría ayudado. Pero mira, tenía ganas de escribir un rato.
Después me ha enviado otro comentario y sí se lo he borrado para no seguir liando esto ni empezar unas Blog Wars. Una de las cosas que parece no entender es que me sintiese ofendido: “Realmente no pretendía ofenderte tanto, así que si lo has interpretado de esta manera, lo siento.” No, ofendido no me he sentido en absoluto, aunque podría, porque si yo quiero insultar a alguien, y además gravemente, el decirle que me da lástima está entre las primeras opciones.
Blog wars el furioso sonido de las teclados, las mandíbulas contraídas en iracundo gesto... Eso sí es épica. :P
¿Acaso es esto una declaración de guerra, Ternin? Porque te recuerdo... que yo no hago prisioneros.
(Más que nada porque por la Convención de Ginebra os tendría que dar de comer, y no quiero imaginaros comiendo en el burguer.)
chapó!!
Joder pensaba que era el unico que pensaba así despues de salir del cine!!!
Un placer partirme leyendo este maravilloso blog.
Jajaja. Paz, paz, amigo Supersantiego, era solo una broma. Jamás entablaría una blog wars con alguien con esa fotito. :p
Gracias, primo.
Hombre de Dios, que te has ganado otro adepto, a pesar de ser una larga critica, me la he leído completa y debo hallarte razón en la mayoría de las cosas (¿99% te vale?), así que aquí tienes otro lector asegurado, tenlo por hecho.
slds.
mario
¿Sólo un 99%? Disculpe, caballero, pero aquí queremos a gente comprometida con sus ideales como un verdadero ¡guerrero espartano! que va a la guerra vestido de Calvin Klein.
Por cierto que noto yo en los comentarios, no sé, que parece que os habéis creído y todo que no me ha terminado de convencer. ¡Si en realidad me ha flipado by colors!
Yo tenia pensado verla antes de leer esta entrada, pero ahora casi que más, todo lo que has dicho me anima a ello, tiene buena pinta la joia.
Me parece estupendo. Lejos de mi intención decirle a nadie lo que tiene que ver o dejar de ver.
Tengo aún pendiente la penitencia de ver la película. Me interesa especialmente lo griego, y por eso siento casi una obligación de asistir. Sé que de griego esta película tiene poco, y me sirve tu larguísimo texto para tener más elementos de juicio antes de ir. Había buscado hace un par de días críticas y opiniones sobre ella. Y mis impresiones, sin haberla visto aún, vaticinaban más o menos la línea de lo que has escrito aquí. Quizá la experiencia frustrante de Troya con el imbécil de Brad Pitt haciendo un estúpido e insoportable Aquiles (que aparece en la película en lucha ¡con los tesalios! ¡hay que ser burro!), o la soporífera Alejandro, a la que le sobran tres o cuatro horas de metraje, no eran buenos augurios.
(Amigo, te leo la errata de "arqueménidas" por "aqueménidas").
Iré al cine, armado de valor, y con las expectativas en su punto más adecuado, dispuesto a equivocarme.
Yo defiendo la novela gráfica de Miller a pesar de todas sus licencias, ya que tiene valores estéticos como la contención, el pulso narrativo, el sabio uso de la elipsis y un uso de los personajes adecuado, como el hieratismo de Leónidas. Dados esos valores estéticos y el resultado final, no me meto, ni me metí nunca, con la dudosa interpretación ideológica o lo inadecuado del tratamiento histórico. De hecho, como dije en el mismo blog, había puesto muchas esperanzas en la película.
Lo que no acepto es que sea una buena adaptación, sino todo lo contrario. Donde el cómic está al borde del precipicio la película directamente se despeña, y en todas y cada una de las ocasiones que se separa de él mete la pata hasta el corvejón. La película exacerba los elementos más dudosos de Miller y pone otros tantos de su cosecha más discutibles todavía, tanto desde el punto de vista histórico como estético.
Buenas supersantiego, la verdad que hace años que vi el Leon de Esparta y fue una película de la que guardo buenos recuerdos, aunque tenga sus fallillos.
Hoy he ido a ver esta de los 300 esperandome mas que una película digamos "histórica", un conjunto de escenas para pasar la tarde.
Pasar la tarde la he pasado porque estaba viendola con una amiga y no hemos parado de hacer comentarios y riendonos.
Y he acabado por tu blog, que es la primera vez que lo visitio, y sinceramente me he reido mucho y creo que razón no te falta. Creo que me pasaré mas veces para leer mas artículos tuyos porque tu tono irónico mola.
Mucha suerte!
Como se pudo ver en la crítica de El El León de Esparta, esa película me gustó, aunque los desmadres ideológicos e históricos no tienen nada que envidiar a 300. Pero es una película hecha con honradez y con amor por el género, no con grandilocuencia hueca.
La grandilocuencia, para las películas bíblicas, que ahí sí que está plenamente justificada.
He leído esta crítica con auténtico deleite. Efectivamente es agradable descubrir que uno no es el único loco que ve una perversión intrínseca en la transmutación de la historia para mayor gloria de los efectos especiales (por decir sólo eso).
Por cierto: tienes un nuevo lector.
Tio, lo que me he podido reir. Me ha encantado tu visión de la jugada, pero es que lo siento salí tan indignado qeu tenía todo en las tripas y el sentido del humor se me quedó en el camino. Acabas de conseguir otro lector. Y lo que más me jode es que ninguna emisora o crítico de cine de este país tenga el coraje de decir que es un bodrio, todo por quedar de puta madre con la distribuidora "La Warner", no se dan cuenta que con esa actitud, vamos de dejar de leer y oir sus críticas. Es que a quienes reverenciaba "Lo que yo te diga" de la SER la ponían bien. Dónde estará Teófilo Necrófilo
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Anoche fui a ver la película en cuestión. Y señores y señoras, ¿a alguien se le ha ocurrido ir a verla con ojos distintos a los que ven Sin City, Tigre y Dragón o Matrix o es que estamos todos locos? Si resulta que estamos locos, entonces todos los comentarios al respecto son 100% cordura. Si tenéis algo de paciencia os contaré algo sobre mis mendas y la televisión de esta temporada que quizás tenga algo que ver con el tema.
Empecé a ver dos series que hacían que nos frotáramos las manos a aquellos a los que nos gusta pedir pizza a domicilio y sentarnos con la luz apagada a ver la tele con atención (nada de tener el tomate de fondo): Prison Break y House. ¿Qué ocurrió?
House es el típico genio inadaptado del que no voy a intentar hacer un psicoanálisis, eso lo hacen mejor en cada capítulo sus pacientes, familiares de pacientes, compañeros y enemigos. Vamos, sobre el papel el típico tostón (ver Indomable Will Hunting...). Además recurrente: repetidos intentos de "diagnóstico diferencial" con fallos que dejan al paciente al borde de la muerte y a compañeros y familiares de paciente al borde del asesinato (de House). Un último toque (normalmente un tick o una marca en el paciente nunca antes vista) de genio y voilá, caso resuelto. Ya sabéis, él es el mejor, fue entrenado por los mejores, el Rambo de los hospitales...
Por su parte Prison Break... hay que reconocer que más original que Aída es. Veamos, enchironan a un tipo en una cárcel de máxima seguridad y lo quieren ajusticiar por un crímen que no cometió. Ya sabemos cómo son para esto los ueseá, muy seguros ellos... y muy "ajusticiadores". Y su hermanito, la oveja blanca de la familia, casualmente trabajó en el diseño de la cárcel a donde mandan al hermanito. OK, como decía alguno antes, aceptamos barco... A todo esto él sabe que si comete un atraco digamos en la ciudad le enviarían a esa prisión... ¿eso se sabe cuando uno delinque? Hombre, yo para asegurarme cometería el atraco cerquita de la prisión a ver si me envían a esa, no vaya a ser que les dé por mandarme a un calabozo de mala muerte por ahí. Bueeeno, aceptamos barco. El tipo, que pone siempre esa cara de niño listo (y claro, lo será... mínimo como House), se tatúa todo su cuerpo con los planos de la prisión. Digo yo que se tatuaría con parte de los planos, porque la totalidad de los planos de la prisión darían para tatuar a todo el público del Bernabéu en noche champions. Bien, aceptamos barco... ¿Cuántos barcos llevamos ya? Por cierto, ¿alguien ha pensado en lo difícil que sería leer digamos un libro tatuado en el cuerpo? No quiero imaginarme la tortícolis de intentar entender un plano en el cuerpo. Y no el plano del tesoro que hay cuatro líneas y una cruz en una isla, no, unos planos de una prisión, ya sabéis, con conductos, niveles, celdas... ufff mucho barco pal cuerpo ya. Por no decir que no me trago que el plan de escapada sea el mismo independientemente de la celda en la que te acabes, lo que añade un factor aleatorio al asunto que ya me da la risa. O será que no creo en la casualidad... o mejor, la mano de Dios que después de salvar a Jules Winnfield bajó a echar un cable al nene. A todo esto, ¿a nadie del sistema judicial se le ocurre indagar "un mínimo" en el pasado del tipo y darse cuenta de que ÉL DISEÑÓ ESA CARCEL? A mí me olería a rancio, pero será que soy un tipo desconfiado.
¿Y qué tiene que ver todo esto con 300? Pues que a pesar de que las 2 series son igual de inverosímiles y de argumento fácil o rozando el ridículo, Prison Break me cansó pero soy fiel a mi cita los martes con mi doctor casita preferido. ¿Por qué? Pues porque House es el tipo más cachondo de la tele. Y no le doy más vueltas.
Así que en la inverosímil (nadie ha hablado del salto de ocho metros de Dienekes para cortar el brazo del emisario persa) peli esta de 300 comí palomitas, bebí coca cola y me sudaron las manos porque me lo pasé como un jodido enano.
PD: me voy a poner a hacer abdominales...
Pues como se decía en las antiguas campañas oftalmológicas: cuida tus dos ojos, son los únicos que tienes y han de durarte toda la vida.
VAYA ,PERO SI ES UN BLOG BIEN DIVERTIDO ,SIGUE ADELANTE QUE RELAMENTE ES UN BUEN EJERCICIO MENTAL LEERTE
Pues gracias, pero... un poquito de netiqueta, POR FAVOR.
Querido amigo, no puedo estar más de acuerdo contigo. Si quisiera estar más de acuerdo contigo tendría que apretar y tensar tanto los músculos, que me saldría una papurreta tan grande como si el inefable Zach supiera español y leyera tu opinión sobre su deleznable película.
Mi hermana, me dijo un día algo que me pareció estupendo: "Las películas no tienen por qué ser realistas, pero uno sí puede hacer un pequeño juego linguístico y pedir que sean veraces."
Entiendo que mi hermana levanta la bandera de la veracidad, buscando un reflejo de lógica dentro la fantasía, que si bien no es realista, no tiene por que estar llena de tonterías. Estoy muy de acuerdo con ella y es algo que no puedes encontrar en 300, está muy llena de tonterías. No diré nada más sobre el film, tú lo has dicho todo y muy bien.
Te felicito por tu blog, me parece estupendo. He pasado un rato delicioso leyéndolo.
Un abrazo.
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