12.11.06

Fanzine Edda (1992-1995)

Mucho es lo que ha cambiado el mundo cultural bajo la implacable maquinaria de los innúmeros hijos de Éniac, pero nada en comparación con lo que le queda por cambiar. No todos los cambios tendrán un saldo positivo a ojos de más de uno, pero en general, suponemos, todo será para mejor. Y si no, a ver quién es el chulo que ahora lo para.

Pongamos como ejemplo, aunque esto en algunos momentos pueda ser escandaloso, el propio caso. Hace poco más de diez años fenecía, por muerte natural, el fanzine en el que yo colaboraba, y que contaba con la belleza de mi prosa además de corrección de estilo y otras lindezas varias. Se llamaba Edda, y estaba realmente bien. Qué coño: estaba cojonudamente. Fue, es este intervalo de tiempo, aunque nominalmente independiente, el fanzine de la asociación compostelana que reunía a los aficionados al rol y los juegos de estrategia tanto de esa ciudad como a los que venían de fuera, y que respondía al artúrico nombre de GRAAL. A veces me pregunto cómo me pude encontrar y relacionarme con semejante panda de descere... de maravillosas personas, cada una con sus aficiones y gustos, cada uno de una facultad distinta pero todos frikis o protofrikis de la peor especie. Intentamos legalizarnos como asociación juvenil creo que un par de veces y yo firmé en la primera ocasión, pero nos lo rechazaron por defecto de forma y la segunda no sé cómo acabó, pero mal porque no cuajó. Luego, por aburrimiento, pues ni eso, pero casi mejor así, de modo que por eso yo siempre digo que GRAAL fue algo más que una asociación que nunca llegó a existir. De hecho eso garantiza de algún modo que la asociación se mantendrá en el tiempo mientras algunos de sus miembros sigamos en contacto, viéndonos de vez en cuando y esas cosas.

Bueno, tan mal no acabamos a pesar de todo y algunos se han convertido en pervertidores de mentes infantiles por medio del sistema público de educación, otros hemos acabado tirando líneas de código en insufribles lenguajes de programación, yo además conseguí editar una novela (no sé si lo he dicho alguna vez, pero a riesgo de repetirme lo vuelvo a decir), otros son diseñadores gráficos, y en el mundillo friki uno es colaborador y organizador asiduo del Salón del Cómic de Coruña, y se dedica a llevar por diversas tascas típicas a afamados autores extranjeros, y Dieguito, al que conocí cuando era él un chaval de 2º de BUP, es traductor entre otras cosas de comics, y hasta le hizo de intérprete simultáneo a Stan Lee hace unos años, y todavía le dura la erección, además de haber colaborado con los de ADLO!. Yo tengo un blog, éste tiene un blog, éste otro tiene un blog, aqueste tiene su blog y éstos ambos los dos comparten un blog. Seguro que hay otros que también, pero no lo sé.

A pesar de imágenes como ésta, de veras que éramos ideológicamente sanos. ¡En serio!

Ahora voy a explicar los aspectos técnicos de cómo la hacíamos. Sólo quiero avisar que a la primera risita y/o comentario jocoso, cada uno a su puta casa, que aquí no estamos para hacer pasar el rato a la gente. Compórtense como caballeros y no tendré que tratarlos como a villanos. Que conste que, desde un punto de vista histórico, lo nuestro era a los fanzines de diez o quince años atrás lo que la Pinta o la Niña a la lanzadera espacial. Los fanzines de los ochenta, setenta o sesenta que puedan llegar a nuestras manos por regla general estarán hechos por pura fotocomposición, a máquina y fotocopiados de aquella manera o bien por multicopista, que daba una calidad que ahora ni queriendo podría ser tan baja. En comparación con esto nuestro fanzine técnicamente era de calidad cósmica, ¡y se entendían perfectamente todas las letras! Hoy día, claro está, haríamos un e-zine, un blog colectivo o cualquiera de esas cosas. Pero mira por donde cuando dejó de editarse el fanzine fue cuando los más privilegiados empezaban a ponerse "eso que se llama internet", con bajadas de 5 kb/s como mucho y con unos diseños de página que vistos ahora diez años después parecen del paleolítico.

Nosotros teníamos... ordenadores. Para más inri, contado ahora, resulta que ni siquiera eran PCs, o los inefables Mac, sino un Amiga, especie extinta dentro de la progenie de Éniac. (A los jovenzuelos que no sepan lo que eran los Amiga, les recuedo que hay una cosa llamada Wikipedia.) Como el dueño del potente Amiga (creo que primero era un 1000 y luego al final un 3000) también dejaba que convirtiésemos en redacción el exiguo espacio vital que sus padres le dejaban para vivir y que él llamaba habitación, pues de paso era el director, y porque había que dar aspecto de seriedad y echarle la culpa a alguien por si salía mal, qué puñetas. Los programas de maquetación de la época tampoco eran muy distintos de los de ahora, la verdad, y en esa época ya conocíamos el PageMager (conocido vulgarmente como el Hacedor de Pajas) y el QuarkXPress. Pues nosotros teníamos uno equivalente para Amiga, de cuyo nombre no me molesto en hacer memoria para acordarme. Como procesador de textos teníamos el maravilloso y sin par WordPerfect 5.1, cuando no se sabía casi ni lo que era el MsWord, ni falta que nos hacía. Como yo en la facultad trabajaba con unos antediluvianos XT sin disco duro con dos disqueteras de 5 ¼ luego había que batirse el cobre con distintos filtros que tenía el Wp para que no desapareciesen los caracteres ANSII un poco raros que no estaban en la hoja de códigos estándar del pitinglis, cosa que ahora nos importa cuatro higos gracias al bendito Unicode. Y es que yo por aquel entonces incluso trabajaba con WordStar, que hasta lo había aprendido en el instituto en clase de informática en unos ordenadores llamados North Star que estaban hechos en un sólo bloque, pantalla y teclado en una sola pieza..

Lo de las ilustraciones... era harina de otro costal. Tanto las originales como las que sustraíamos tranquilamente de comics libros o revistas antes de que a nadie se le imaginase denunciar a alguien por hacerle publicidad gratuita, debían estar fuertemente contrastadas y ser lo más parecido a blanco y negro puro sin sombras ni tramas para que luego se pudiese ver algo después del proceso de fotocopia. Pero he aquí el problema de que en aquel tiempo un escáner era, por decirlo de manera suave, un pelín carillo. ¿Cómo se arreglaba esto? Pues cortando y pegando. Pero no como pensáis: se cortaba y pegaba de verdad. Tómese el dibujo o fotocopia ampliado o reducido desafiando la paciencia del encargado de la tienda de fotocopias, recórtese con una tijera la parte que interesa, y déjese el correspondiente cuadrado o rectángulo para luego pegarlo con pegamento de barra. En el caso de los dibujos irregulares se hacía algo más elaborado por medio de círculos o elipses transparentes superpuestas que desplazaban el texto y creaban el espacio necesario. Además al encolar el recorte había que hacerlo de modo que el dibujo quedase perfectamente pegado y que así luego en la fotocopia no se notase ninguna línea ni cosa rara.

Una vez hecha la paginación y todo lo demás, lo mismo que se hace ahora, se tomaban unos cuantos folios DIN-A3, exactamente el número de páginas de la publicación dividido por cuatro, y se pegaban los DIN-A4 impresos y con las imágenes ya incluidas sobre esos grandes papelotes para tener una copia máster de nuestro fanzine precioso. El resultado era unos legajos que guardábamos en una gran carpeta, y que tenían un aspecto guttenberiano de lo más cuco. Como en aquellos tiempos las cámaras digitales eran cosas de las que se oía hablar y de las que veíamos prototipos en revistas de cosas geek, no tenemos fotos de la improvisada redacción, y el demiurgo sabrá qué ha sido de esas copias máster. El paso siguiente de todo el proceso era llevar esa copia a la fotocopiadora medio colega que nos hacía algo de precio y que imprimía en DIN-A3 el fanzine, con cubierta de papel normal en los primeros números y en cartoncillo un poco más digno en los últimos.

Luego era cosa de venderlos. Se hizo, y creo que el mayor exceso fue el número 5, del que se vendieron 150 ejemplares, todo un éxito.

La forma en la que me integré en el fanzine fue realmente curiosa: llegué en septiembre del 92 a la habitación en cuestión y los vi atareados haciendo algo.

-¿Qué hacéis?

-Un fanzine. Se va a llamar EDDA.

-Ah. ¿Puedo colaborar? Ya sabéis que soy escritor.

-Bueno, sí, eso dices siempre.

-¿Entonces qué hago?

-¡Siéntate de una puta vez y escribe algo, joder!

Vamos, igualito que cuando pedí trabajo en El País.

El primer número que salió a la venta fue el 1, en octubre. En aquella época tampoco había costumbre del número 0 ni cosas parecidas. El nº2 salío en noviembre, con 20 páginas como el primero, y el 3 en diciembre con 28 páginas, coincidiendo con las ECXER II (Encontros Composteláns de Xogos de Estratexia e Rol), unas jornadas para captar a nuevos creyentes y traerlos al Reverso Tenebroso de la Fuerza.

Lo de la periodicidad mensual debió de parecernos demasiado, porque el nº4 no apareció hasta mayo de 1993, y para disimular pusimos lo de abril-mayo en la portada. Aquí ya nos salimos un poco del compás y la cosa de desmadró hasta las 64 páginas, y en él se comentaban las ECXER II.

Como nos entró la fiebre del mamotreto el nº5, de diciembre de 1993, también tenía 64 páginas, y coincidió con las EXCER III, celebradas en la residencia universitaria
Monte de la Condesa en la Sala de la Columna, así llamada porque en medio de la misma... hay una columna bien grande. En este nº5 sí que contamos ya con imágenes escaneadas con un impresionante escáner de mano a blanco y negro que aportó este señor:
No, Emilio Pineda, actual presentador de Tele 5, no era del grupo, pero es que el tipo en particular ¡es clavadito!, con cierto parecido también con Vin Diesel. Algún día espero que me cuente realmente lo que pasó aquella vez que se fue al monte a hacer un trabajo de geografía y se le pararon cuatro indeseables en un coche, los cuales cuando acabó con ellos según parece se dirigieron directamente al hospital. Entonces podré escribir el guión definitivo de Karate a Morte no Pico Sacro (Kárate a Muerte en el Pico Sacro).

En estas ECXER III ya hubo un poco o un mucho de todo, e incluso algún capu... algún espontáneo vino disfrazado sin sospechar que años después un neozelandés más friki que todos nosotros juntos iba a adaptar El Señor de los Anillos y el traje le vendría de perlas para el estreno.
Samuel la Garrapata, antiguo ladrón y pícaro. Hoy es un honrado padre de familia y seguro que me pagaría por destruir la afoto.

También había momentos para el ocio y la diversión, claro:
Sí, había incluso chicas. ¡En serio!

Tampoco nos olvidábamos de la crítica social, e incluso homenajeamos-parodiamos un anuncio de la época que muchos recordaréis:
Eso sin olvidar cosas como El Menú (Klingon) de Cada Día:
¿En qué estábamos pensando?

Y después nada de nada hasta el canto del cisne, el nº 6 de 1995, con la exageración de 88 páginas y un precio de 400 pts de la época. Éste ya fue maquetado en un PC con el QuarkXPress, en papel ecológico y todas esas cosas.
Como se puede ver teníamos una especie de boceto de intento de crear una editorial o algo parecido, que quedó más o menos en nada. El hermoso logotipo creado para la ocasión era éste, que no es ni un plagio ni un error informático, sino un homenaje a Penguin Books, que es como la Colección Austral pero en anglosajón:

Hasta donde yo sé el nº6 de la EDDA fue la primera y última publicación de Edicións Noveis, pero oye, la intención es lo que cuenta. A los de White Wolf les salió bien y pasaron de ser un fanzine a una revista profesional y una editorial con juegos conocidos mundialmente, pero nosotros no teníamos que seguir los pasos de nadie.

Y así acabó la EDDA. GRAAL siguió y en teoría todavía sigue porque como dije antes, como nunca llegamos a existir, nunca seremos disueltos. Nos disolveremos en el Cosmos y sólo nos extinguiremos con él.

Y por eso mismo, para que nunca cese su recuerdo, hace ya algunos años la escaneé previniendo el inexorable deterioro de las fotocopias, y ahora lo pongo en la mula para todo el que se la quiera bajar y ver cómo eran los fanzines de hace diez años. Si entonces hubiese sabido lo que sé hoy lo habría hecho en pdf pasándole un OCR (o no, si hubiese sido mucho trabajo), pero aquí están en formato gif a un tamaño más que bueno para poder leer los artículos y ver la publicidad que insertábamos en las páginas, y que yo también contribuí a buscar dando la vara en distintas librerías y jugueterías de la zona.

No tenéis más que poner EDDA y fanzine en el buscador de la mula y lo encontraréis.

Fanzine EDDA-Edición FACSÍMIL

-SuperSantiEgo
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Escrito por SuperSantiEgo at 11:35 AM

8 Comentarios:

Anonymous Ferro Veritas dijo...

¡A uno! Lo juro: Solo le di UNA hostia a uno.

15 de noviembre de 2006 11:16  
Blogger SuperSantiEgo dijo...

No seas tan modesto, hombre. Tú cuéntame tu versión, que de la verdad ya nos encargaremos los profesionales.

15 de noviembre de 2006 12:41  
Blogger Diego dijo...

Segundo de BUP... joder, anda que no queda lejos. Pues SuperSantiego, que sepas que también yo ando por la blogosfera (cómo no) y que también el menda emborracha y traduce a extranjeros en el Salón del Cómic de Coruña... y en Avilés, y en Barcelona, y en Alicante, y...
Que me alegro de verte aunque sea en el éter, que me trajiste la hostia de recuerdos con este post y que a ver cuando coincidimos en persona. Un abrazo

16 de noviembre de 2006 12:41  
Anonymous unanada dijo...

buenísimo!

yo llegué un poco más tarde a esto del rol y demás frikadas. ahora juego con antiguos graaleiros y de cuando en cuando sueltan alguna batallita de sus tiempos mozos. yo creo que lo echan (echáis) de menos... ;)

por cierto, gracias por el zip. descargando...

16 de noviembre de 2006 12:51  
Blogger Blagdaros dijo...

En realidad lo de la legalización de Graal se intentó cuatro veces. La tercera vez copiando literalmente los estatutos (legalizados) de Tuatha de Dannan, salvando lo obvio (denominación, domicilio social, etc) pero por algún motivo, siguió sin colar y la cuarta, según el modelo oficial de la Xunta, cubriendo los huecos...¡y tampoco!.

Que tiempos aquellos. Una pena que la asociación acabara como acabó, muriendo por si sola, pero supongo que cuando fué así, es porque ya no la necesitábamos.

Sobre todo, guardo un buen recuerdo de las ECXER; de todas menos de las ECXER VI que fueron un desastre.

Por cierto, soy Alvaro, que por el nick no creo que te des cuenta. Y sí, yo también tengo un blog. :-)

Saludos.

17 de noviembre de 2006 14:35  
Blogger SuperSantiEgo dijo...

Vaaale, volveré a actualizar la entrada. Joder, qué vicio tenéis todos.

17 de noviembre de 2006 14:55  
Blogger Blagdaros dijo...

XDDD

No lo decía por eso, pero gracias. :-)

17 de noviembre de 2006 19:53  
Blogger Carlos G. dijo...

Por cierto, el último número ganó el premio al mejor fanzine español en el concurso promovido por JOC Internacional. ¡Qué conste!

20 de noviembre de 2006 15:24  

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